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La importancia del humor en la pareja

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En tiempo de pandemia, cuando el hastío, agotamiento y la rutina parece aplastarnos es cuando más debemos potenciar el humor: ese arma infalible para aligerar problemas y sacarnos una sonrisa en el momento menos pensado.

El humor en la pareja. Foto. Pinterest.

"El humor es un sentimiento placentero que proviene de lo mejor de nosotros, hasta reírnos de nosotros mismos supone aligerar nuestros errores y ser más piadosos con nuestras acciones. Lo que no ayuda es la devaluación constante de las propias capacidades, la extrema exigencia, la culpa y el replanteo por lo no sale como habíamos planeado", explica el doctor Walther Gedin, psiquiatra. Por lo tanto, el humor es ante todo un refuerzo positivo para el yo personal. Y justamente, este sentimiento es muy valorado a nivel social y constituye un foco de atracción para la conquista amorosa.

El humor suele ir acompañado de extroversión, lo cual refuerza las ganas de estar con una persona. "Existen personalidades que tienen más facilidad para este sentimiento agradable porque son más abiertas y optimistas. Por lo general, este tipo de personalidades se gestan en redes familiares donde el humor y la comunicación son parte importante de la interacción, aún bajo situaciones críticas".

"En cambio, existen otras personalidades que viven bajo tensión constante, perciben cada problema como algo gravísimo y sobredimensionan todo", asegura el especialista y agrega: "Viven el ocio como un tiempo que debe ser organizado para sentir que cumplen con algún orden y no aceptan que los demás se relajen. Estos sujetos son introvertidos o están ensimismados en sus dilemas mentales. Entre el extremo de la racionalidad, por un lado, y la afectividad/sensibilidad por otro, existen muchos grises que dependerán de cómo las experiencias de la vida impactan en las personas".

El humor en la pareja. Foto: Pinterest.

El poder de la resilencia

También suele suceder que el optimismo no sea una característica de base, aparece luego de haber atravesado situaciones traumáticas por las cuales la mirada sobre la vida y la muerte cambia totalmente. Esta capacidad de salir fortalecido pos crisis se denomina Resiliencia.

Las parejas se fortalecen cuando la capacidad para disfrutar está presente. El entusiasmo potencia la imaginación y la voluntad que mueve toda acción. "Un dato importante: Las personas optimistas están más motivadas y extienden su entusiasmo a sus parejas. Los rasgos de extraversión complementan la apertura hacia el propio cuerpo y el cuerpo del otro. El pudor desaparece en pos de una conexión íntima más sentida. Justamente el pudor y las preocupaciones por cumplir y ser buenos amantes conspiran en contra del placer. Las personas extrovertidas viven la sexualidad con plenitud y la trasmiten a sus parejas. Se animan a probar variantes sexuales lo cual ayuda a evitar la monotonía", confirma el Dr. Ghedin.

El humor en la pareja. Foto: Pinterest.

Pero no todo es un lecho de rosas, puede suceder (y con mucha frecuencia), que uno de los miembros de la pareja goza de esa capacidad y el otro no. Esa desigualdad puede crear conflictos ya que la mirada sobre los hechos potencia las diferencias. Respetar las formas individuales sin que se altere la esencia del vínculo debería ser una regla de acuerdo, ambos pueden aprender de la opinión ajena. "El problema surge cuando alguno de los miembros de la pareja, en forma displicente, desaprueba al otro con frases del tipo: “vos te tomás las cosas a la ligera” o “siempre te quejas de todo”. Ese panorama de conflicto puede llevar a que la persona censure su alegría y solo la muestre con los hijos o fuera del contexto familiar", asegura el doctor.

Potenciar el humor

El humor en la pareja. Foto: Pinterest.

Por ello, potenciar el humor debería ser una premisa en toda pareja. ¿Qué devemos tener en cuenta?

A tomar nota:

• Tener en cuenta que cada uno puede tener una manera de reaccionar diferente frente a las cosas, no subestimar ni desaprobar al otro. Se puede aprender de la diferencia.

• Desaprobar los sentimientos ajenos potencia el conflicto.

• Explicar porque se tienen diferentes percepciones y emociones frente a un mismo hecho. Hay que aprender a desdramatizar. 

• El humor es un sentimiento que todos poseemos, hay que aprender a darle libertad.

• Sobredimensionar los problemas, no establecer prioridades, enojarse por cada cosa que sucede, quejarse constantemente, dejar de lado el disfrute por la exigencia, creer que somos imprescindibles y no poner límites a las responsabilidades, querer tener todo controlado, proyectar en la pareja las impotencias personales, todo esto y mucho más, conspira contra el optimismo y el buen humor.

Asesoró: Dr Walter Ghedin, psiquiatra.

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