El dolor todavía atraviesa cada una de sus palabras. Sin embargo, en medio del duelo por la muerte de su hijo, Gustavo Ranz encontró fuerzas para hablar de la decisión que Emiliano había tomado mucho antes del accidente que terminó con su vida. "Fue decisión de él", repitió una y otra vez, convencido de que cumplir su última voluntad era la mejor manera de honrarlo.
Emiliano Ranz, el joven piloto chaqueño de 19 años que falleció tras un accidente de tránsito en Resistencia, se convirtió en donante de órganos. Detrás del operativo que permitirá mejorar o salvar la vida de varias personas quedó una historia de amor, fe y solidaridad que hoy conmueve al país.
La decisión que Emiliano había tomado mucho antes del accidente
En una entrevista con Radio Cadena Federal, Gustavo Ranz reveló que en su familia todos conocían el deseo de Emiliano de donar sus órganos.
"La voluntad de Emi siempre la supimos. Anoche él lo demostró", expresó.
El padre recordó que, mientras su hijo permanecía internado luchando por sobrevivir, su estado era extremadamente delicado. Sin embargo, contó que hubo un momento que lo marcó para siempre.
"A las 23 horas, cuando firmamos los papeles y autorizamos todo con el INCUCAI, la presión de él se fue a 12/7 sin medicación."
Según relató, fue la propia médica quien le mostró el monitor y le dijo que aquella reacción era algo que no podía explicar.
"Me dijo: 'Mirá, 12/7 de presión. Esto es imposible'. Sin medicación. Así que claramente fue Emi. Siempre crean, siempre tengan fe. Emi está con Dios."
"Hoy está vivo en esas personas"
Aunque reconoció que todavía atraviesa el impacto de la pérdida y que sigue "en shock", Gustavo aseguró que encuentra consuelo al pensar que una parte de su hijo seguirá viviendo en otras personas.
"Hoy está vivo. Hoy se lo puede ver en esas personas."
El operativo de ablación permitirá que distintos pacientes reciban los órganos de Emiliano. Si bien explicó que todavía no quiso conocer la identidad de todos los receptores, confesó que hay uno en particular sobre el que le gustaría saber más.
"El corazón de Emi vuela, capo, disfrutalo"
Con la voz quebrada, Gustavo contó que el corazón de su hijo fue destinado a un paciente de Corrientes. "Sé que es un chico. No sé qué edad tiene. Me dijeron que es más chico que Emi."
Fue entonces cuando dejó una de las frases más conmovedoras de toda la entrevista. "El corazón de Emi vuela, capo. Disfrutalo."
Y enseguida explicó por qué eligió esas palabras. "Lo hacía en la pista, en el karting, con los autos, en el automovilismo."
Como si buscara completar la imagen de ese joven apasionado por la velocidad, agregó: "Como lo hizo en la vida. Y fue decisión de él."

Un legado que trasciende el deporte
Emiliano Ranz era una de las jóvenes promesas del automovilismo chaqueño. Bicampeón de karting del NEA y competidor del TC4000 Santafesino, había construido su vida alrededor de las pistas.
Pero, para su familia, el legado que deja va mucho más allá de sus logros deportivos. La decisión de convertirse en donante de órganos, expresada en vida y respetada por sus seres queridos, transformó una pérdida irreparable en una oportunidad para que otras personas puedan seguir viviendo.
Las palabras de Gustavo Ranz no solo emocionaron por el dolor que transmiten. También dejaron un mensaje sobre la importancia de hablar en familia acerca de la donación de órganos y de respetar la voluntad de quienes, incluso en el final de sus vidas, eligen ofrecer esperanza a otros.