Este martes se vivió una jornada intensa y movilizante en la segunda edición de Mujeres que Cocinan Ideas. El evento se consolidó como un espacio fundamental donde la gastronomía dejó de ser vista solo como un oficio para mostrarse como un lenguaje que conecta la cultura con la economía y el desarrollo de nuestro país.

El auditorio, con más de 200 asistentes, fue testigo de un intercambio de vivencias y estrategias. La propuesta, organizada por Claudia Bachur y Mónica Albirzu, buscó poner bajo la lupa las tendencias actuales y los nuevos modelos de negocio que están transformando la escena argentina.

"Estamos muy felices de presentar esta segunda edición. Es una fiesta porque celebramos a todas las mujeres que comparten sus historias y sus distintas formas de crear, de hacer negocios y de dejar legado", señalaron las organizadoras durante el encuentro.

Los cuatro ejes de una industria en movimiento
La jornada se estructuró a través de cuatro paneles que funcionaron como un mapa del sector actual: creación, negocio, tribu y legado. En cada bloque, voces activas del ecosistema productivo compartieron su mirada sobre la innovación y la sostenibilidad.

En el eje de creación, María Sance aportó su visión desde Mendoza con un enfoque científico y sostenible sobre la tierra, acompañada por María Barrutia y su trayectoria en formación. Por su parte, Ximena Sáenz analizó la cocina desde una escala accesible y cotidiana, mientras que Leila Cura sumó la pata del bienestar, reflejando cómo hoy la salud y la alimentación se piensan de forma integrada.

El bloque dedicado al negocio puso el foco en la gestión real de los proyectos. Fernanda Sarasa habló sobre la hospitalidad como sistema, un concepto que Bárbara Diez trasladó al mundo de los eventos. La innovación en el vino llegó de la mano de Oriana Zamora, mientras que Chantal Abad destacó la cocina como una herramienta para generar vínculos y contar historias.

El valor de la red y el trabajo en comunidad
Uno de los momentos más destacados fue el bloque "Tribu", moderado por Daniela Fajardo, directora de Para Ti. En este panel, quedó claro que el crecimiento de los proyectos actuales no depende solo del talento individual, sino de la capacidad de tejer vínculos sólidos.

La sommelier internacional Marcela Rienzo subrayó la importancia de la retroalimentación en los grupos, mientras que Helga Yasci, miembro de tercera generación de fundadores de la marca Essen, se centró en la cocina como un motor de emprendedurismo. La mirada territorial la aportaron Ana Laura Sayago, desde su trabajo en la cooperativa Coopsol y el impulso de la apicultura orgánica y el comercio justo, y Marina Lambertini, ingeniera agrónoma jefa de abastecimiento de materias primas de Sueño Verde, y quien profundizó en los nuevos sistemas de producción a escala.




Identidad y futuro: el legado como cierre

El encuentro cerró con una reflexión profunda sobre el impacto de lo que hacemos hoy en las generaciones futuras. Magda Choque Vilca, Meme Castro, Verónica Wiñazki y Gabriela Testa conversaron sobre la transmisión de saberes y la identidad cultural, demostrando que la innovación muchas veces se construye sobre historias que vienen de lejos.
La jornada dejó en claro las tendencias que mandan en el sector: la revalorización del origen de lo que comemos, el cruce entre gastronomía y experiencia, y la consolidación de modelos de negocio que tienen un propósito social. Mujeres que Cocinan Ideas no solo reflejó el presente de la industria, sino que marcó la hoja de ruta de hacia dónde se mueve el desarrollo gastronómico en Argentina.

