Cuando bajan las temperaturas, no hay nada más reconfortante que una sopa casera, cremosa y llena de sabor. Esta sopa de calabaza es perfecta para esos días en los que querés comer algo rico, liviano y calentito sin pasar horas en la cocina. Con pocos ingredientes y un paso a paso simple, vas a lograr una textura suave y un sabor que abraza.
Ingredientes
- 1 calabaza
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 2 tazas de agua
- 1 taza de leche
- Cúrcuma, pimienta, sal, pimentón y ajo en polvo a gusto
- 1 chorrito de crema de leche para decorar

Preparación
Paso 1: Pelá la calabaza, retirale las semillas y cortala en cubos medianos para que se cocinen más rápido y de manera pareja.
Paso 2: Picá la cebolla y los dientes de ajo. En una olla, rehogalos con un chorrito de aceite hasta que estén transparentes y fragantes.
Paso 3: Sumá los cubos de calabaza a la olla y mezclá bien para que se integren con el sofrito. Cociná durante unos minutos para potenciar los sabores.
Paso 4: Incorporá las dos tazas de agua y cociná a fuego medio hasta que la calabaza esté bien tierna. Esto puede llevar entre 15 y 20 minutos.
Paso 5: Una vez cocido, procesá todo con mixer o licuadora hasta obtener una crema suave y homogénea.
Paso 6: Volvé la preparación al fuego y agregá la leche. Condimentá con cúrcuma, pimienta, sal, pimentón y ajo en polvo a gusto. Mezclá bien y cociná unos minutos más hasta que tome consistencia cremosa.
Paso 7: Serví caliente y terminá con un chorrito de crema de leche por encima para darle un toque extra de suavidad.


