Cómo hacer tarta normanda de manzanas: paso a paso fácil de Osvaldo Gross
 

Tarta normanda de manzanas por Osvaldo Gross: el secreto de una receta clásica con un toque distinto

Receta de tarta normanda de manzanas: un postre clásico y distinto
Con una masa de color dorado increíble y un relleno cremoso que sorprende, esta versión sale de lo común para convertirse en tu nueva favorita.

Hay aromas que tienen el poder de frenar el tiempo y transportarnos directamente a una tarde de lluvia o a una merienda compartida. El de la manzana cocinándose con canela es, sin dudas, uno de ellos. Pero, aunque todas las tartas de manzana tienen su encanto, la tarta normanda juega en otra liga.

Lo que la hace especial no es solo su masa firme y sabrosa, sino ese corazón donde las manzanas tiernas se encuentran con una crema suave, logrando un contraste de texturas que se funde en la boca. Si tenés ganas de agasajar a alguien (o de darte ese gusto personal después de un día largo), esta receta es el camino ideal, sobre todo de la mano del prestigioso pastelero, Osvaldo Gross.

Ingredientes

Para la masa:

  • 250 g de harina
  • 50 g de almidón de maíz
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • 180 g de manteca pomada
  • 150 g de azúcar (orgánico o común)
  • Esencia de vainilla y ralladura de 1 limón
  • Una pizca de sal fina
  • 1 huevo (o 3 yemas para más untuosidad)

Para el relleno de manzanas:

  • 4 manzanas verdes grandes
  • 100 g de azúcar (aproximadamente 4 o 5 cucharadas)
  • 5 cucharadas de agua o vino Oporto
  • Jugo de medio limón
  • 1 cucharada de almidón de maíz
  • 3 cucharadas de coñac, whisky o ron
  • 1 cucharadita de canela molida

Para la crema de relleno:

  • 150 g de crema de leche
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de almidón de maíz
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Esencia de vainilla o licor de manzanas

Preparación paso a paso

Paso 1: La base de todo. Empezamos batiendo la manteca pomada con el azúcar, la sal, la esencia y la ralladura de limón hasta lograr una crema. Incorporamos el huevo y, por último, los secos previamente tamizados. La clave acá es unir todo sin amasar demasiado para que la masa conserve su ligereza. La envolvemos en film y la llevamos a la heladera por una hora como mínimo. Un dato: si sos de las que planifica, podés dejarla hasta tres días o incluso tenerla congelada.

Paso 2: Manzanas tiernas y aromáticas. Pelamos y cortamos las manzanas en cuartos o sextos. Las llevamos a una sartén con el azúcar, el agua (u Oporto) y el limón. Cocinamos unos 10 a 15 minutos hasta que se vean tiernas pero mantengan su forma. Al final, sumamos el almidón de maíz desleído en el coñac, mezclamos bien y retiramos del fuego. Espolvoreamos con la canela para ese aroma inconfundible.

Paso 3: El toque normando. En un bol aparte, unimos con un batidor la crema de leche, los huevos, el azúcar, el almidón y el toque de vainilla o licor. Esta mezcla es la que le va a dar esa cremosidad característica al interior de la tarta.

Paso 4: El armado. Estiramos la masa (que quede de unos 5 o 6 mm) y forramos un molde alto enmantecado de unos 22 a 24 cm. Si querés un extra de textura, podés poner unas migas de bizcochuelo o vainillas en la base. Volcamos el relleno de manzanas ya frío y, por encima, la crema que preparamos recién.

Paso 5: Al horno. Cubrimos con otra tapa de masa, pinchamos con un tenedor para que respire y horneamos a 170°C entre 45 y 60 minutos. El azúcar orgánico le va a dar un color dorado precioso por naturaleza.

Tips y variaciones

  • El acabado final: Al salir del horno, si te gusta un toque más brillante, podés glasearla con una mezcla simple de azúcar impalpable y jugo de limón. Si preferís algo más rústico, así como sale está perfecta.
  • Acompañamiento: Esta tarta se disfruta tanto tibia como fría. Si la servís tibia, una bocha de helado de crema americana genera un contraste de temperaturas irresistible.
 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig