Depilación, perfilado, geles transparentes, productos con color y laminado. Todo lo que hay que saber para cuidar las cejas y potenciar su forma natural.
Una pinza frente al espejo, un cepillito para acomodar los pelos rebeldes o un gel que ayuda a mantenerlas en su lugar durante todo el día. Para muchas mujeres, el cuidado de las cejas forma parte de una rutina tan habitual como la hidratación de la piel o la aplicación de maquillaje.
Y no es casual. Las cejas tienen la capacidad de enmarcar la mirada, aportar expresión al rostro y acompañar los rasgos naturales sin necesidad de grandes cambios. Por eso, cada vez más propuestas apuntan a trabajar sobre su forma propia en lugar de transformarlas por completo.
El primer paso: respetar la forma natural de las cejas
Si algo cambió en los últimos años es la manera de entender las cejas. Después de décadas en las que dominaron distintos estilos -desde las extremadamente finas hasta las muy marcadas-, hoy la tendencia más consolidada apuesta por acompañar su estructura natural.
Eso no significa abandonar el mantenimiento. Al contrario: implica observar cómo crecen, identificar qué pelos realmente alteran la forma y evitar depilaciones excesivas que después pueden resultar difíciles de revertir.

Muchas veces, menos intervención termina dando mejores resultados que una depilación demasiado agresiva.
Qué podés hacer en casa para mantenerlas prolijas
El cuidado cotidiano suele ser más sencillo de lo que parece. Una pinza de buena calidad y un cepillo específico para cejas suelen ser suficientes para mantenerlas ordenadas.
La recomendación general es retirar únicamente aquellos pelos que aparecen fuera de la forma principal y hacerlo con buena iluminación. También puede resultar útil cepillarlas hacia arriba para detectar si existen algunos pelos particularmente largos que necesiten un recorte puntual.
Entre los errores más frecuentes aparecen la depilación excesiva, los intentos de modificar por completo el arco natural o la eliminación de pelos que cumplen una función importante dentro de la estructura de la ceja.

Geles transparentes y con color: los aliados para peinarlas
Los productos para cejas se transformaron en una de las categorías más dinámicas del maquillaje. Hoy existen opciones para quienes buscan simplemente fijar los pelos y también para quienes desean aportar definición.
Los geles transparentes funcionan como una especie de "spray de fijación" para las cejas. Ayudan a peinarlas, mantenerlas ordenadas durante horas y conseguir ese efecto prolijo que se volvió tendencia en los últimos años.
Los geles con color, en cambio, suman un paso extra: además de fijar, aportan profundidad visual y ayudan a que la ceja se vea más definida.
Para quienes desean mayor intensidad, también existen lápices, fibras o productos específicos para rellenar pequeñas zonas menos pobladas y construir un acabado más marcado.

Perfilado profesional: una puesta a punto personalizada
Hay momentos en los que una mirada profesional puede resultar especialmente útil. El perfilado de cejas se convirtió en uno de los servicios más solicitados precisamente porque permite trabajar la forma de manera personalizada.
La especialista analiza la estructura del rostro, el crecimiento natural de los pelos y las proporciones generales antes de definir qué áreas conviene depilar y cuáles conservar.
Muchas mujeres recurren al perfilado como punto de partida para luego continuar el mantenimiento en casa durante varias semanas.

Laminado de cejas: el tratamiento que sigue ganando terreno
Entre las tendencias más instaladas aparece el laminado de cejas, un procedimiento que busca reorganizar los pelos para que permanezcan peinados en una dirección determinada durante un período prolongado.
El resultado suele generar una sensación de mayor volumen, definición y uniformidad, especialmente en cejas con pelos rebeldes o que crecen en distintas direcciones.

A diferencia del perfilado, que trabaja principalmente sobre la forma, el laminado modifica la manera en que los pelos se acomodan, generando un efecto visual más pulido y estructurado.
Las cejas ya no se entienden como un rasgo que hay que transformar para seguir una moda. La tendencia actual propone algo más simple: acompañarlas, resaltarlas y encontrar el nivel de intervención que mejor se adapte a cada estilo. Desde una pinza y un cepillo hasta un perfilado profesional o un laminado, las opciones son muchas y permiten construir rutinas tan minimalistas o completas como cada mujer prefiera.


