Alejandro Pueblas es hoy uno de los periodistas de policiales y cronistas más reconocidos de la televisión argentina. Y desde la pantalla de América TV realizó coberturas de casos tan fuertes y recordados como la desaparición de Loan. Sin embargo, detrás de su carrera profesional hay una historia marcada por el dolor, las pérdidas y una lucha constante por salir adelante.
En una entrevista con Infobae conducida por Tatiana Schapiro, Pueblas repasó algunos de los episodios más difíciles de su vida: la muerte de su madre cuando tenía apenas 9 años, el abandono de su padre, los maltratos que sufrió durante su infancia y los años en los que llegó a vivir en la calle mientras trabajaba y estudiaba para intentar construir un futuro distinto.
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"Muy chiquito pierdo a mi mamá a los 9 años", recordó. Según contó, la fe fue una de las herramientas que lo ayudó a atravesar aquella pérdida. "Eso me ayudó a entender a los 9 años que mi mamá estaba en algún lugar", explicó.

La situación familiar ya era compleja antes de esa muerte. Durante la entrevista, Pueblas relató que su padre había abandonado a la familia y recordó episodios de violencia (golpes) que marcaron su infancia. Tras la muerte de su madre, pasó por distintas casas de familiares y comenzó a trabajar desde muy chico para ayudar a sostenerse.
"A los 12 años lavaba sifones en una azotea. Siempre trabajé de algo", contó.

El día que decidió irse
Uno de los momentos más duros de su relato fue cuando recordó la decisión de abandonar la casa de un hermano con quien vivía durante la adolescencia. Después de años de conflictos y situaciones que lo hacían sufrir, tomó una determinación extrema: irse solo.
La respuesta que dio cuando Tatiana Schapiro le preguntó qué sintió al quedar en la calle fue una de las frases más impactantes de la entrevista.
"Sentí paz. Me liberé. Yo estaba viviendo un martirio ahí", aseguró.

Durante un tiempo durmió en plazas, en clubes y en distintos lugares donde pudiera pasar la noche. Sin embargo, nunca abandonó los estudios ni el trabajo.
"De día tenía la vida como cualquier persona común. Iba a trabajar, iba a entrenar, iba a todo", recordó.
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El sueño que nunca abandonó
A pesar de las dificultades, había algo que permanecía intacto: su deseo de trabajar en los medios.
"Siempre supe que iba a trabajar en la tele desde chiquito", contó.

Con esfuerzo logró alquilar su primer lugar para vivir y comenzó a construir una carrera que años después lo llevaría a convertirse en periodista y conductor. Con el tiempo llegaron los reconocimientos, entre ellos un Martín Fierro, pero también una nueva etapa personal.
Hoy es padre de una niña de 7 años y asegura que esa experiencia cambió por completo su manera de mirar la vida.
"Ahora que tengo una hija, no puedo creer cómo mi papá hizo eso", reflexionó.
Al final de la entrevista, Schapiro le preguntó si se considera una persona feliz. La respuesta resumió buena parte de su recorrido: "Tengo muchos más momentos felices que tristes, que no es poco".

