El secreto para que las ojeras se noten menos no está en sumar capas de corrector, sino en usar primero un tono anaranjado que neutralice la pigmentación azulada o violácea de la piel.
Hay días en los que el maquillaje parece no alcanzar. Aplicás el corrector de siempre, sumás otra capa y, aun así, la ojera sigue asomando. Lejos de ser un problema del producto, muchas veces la clave está en la técnica. En lugar de cubrir directamente la zona, el primer paso es neutralizar el color que hace que la oscuridad se vea más intensa.
Ahí es donde entra en juego el corrector anaranjado, un aliado que cada vez gana más lugar en las rutinas de maquillaje gracias a un principio muy simple: usar el color para equilibrar el color.
Por qué el corrector anaranjado marca la diferencia
Las ojeras suelen presentar tonos azulados o violáceos. El corrector anaranjado actúa como un neutralizador de esa pigmentación, ayudando a que la piel se vea más uniforme antes de aplicar el maquillaje habitual.
La clave está en colocarlo únicamente sobre las zonas donde se percibe esa coloración, sin extenderlo por toda la ojera ni aplicar una cantidad excesiva.
Tal y como indica la maquilladora Gaby Buk, previamente, lo ideal es aplicar contorno de ojos para que la piel esté bien hidratada.
Cómo aplicarlo para lograr un acabado natural
Después de colocar el corrector anaranjado en los sectores azulados o violáceos, llega el momento del corrector tradicional. Este debe ser del mismo tono de tu piel o apenas un tono más claro, para unificar e iluminar la zona sin que el maquillaje se vea pesado.
La combinación de ambos productos permite conseguir un resultado más natural que intentar cubrir la ojera únicamente con varias capas de un corrector beige.
Un truco que acompaña la tendencia de las pieles luminosas
Las tendencias de maquillaje de este año siguen apostando por pieles frescas, satinadas y cada vez menos recargados. En ese contexto, trabajar primero la corrección del color te permite usar menos cantidad de producto y conseguir una piel con un aspecto más liviano.
Más que esconder la ojera, esta técnica busca equilibrar el tono para que el maquillaje conserve un efecto natural y aporte esa sensación de rostro descansado que muchas buscan en el día a día.
El detalle que conviene tener en cuenta
Aunque suele hablarse del corrector anaranjado de forma general, la intensidad del tono puede variar según cada piel. Lo importante es que cumpla su función de neutralizar las zonas oscuras y luego se complemente con un corrector del tono de la piel o apenas más claro para unificar el resultado.


