La avena es uno de los cereales más recomendados por nutricionistas gracias a su alto contenido de fibra, vitaminas, minerales y carbohidratos de absorción lenta, que ayudan a mantener la energía por más tiempo. Además, favorece la salud digestiva y contribuye a una mayor sensación de saciedad.
Por eso, preparar un pan casero con este ingrediente es una manera simple de sumar calidad nutricional a la alimentación diaria. Con pocos ingredientes y sin necesidad de técnicas complicadas, se puede obtener un pan tierno, húmedo y muy versátil, perfecto para disfrutar con opciones dulces o saladas.
Receta de pan de avena
Ingredientes
- 2 tazas de avena arrollada (o harina de avena)
- 1 taza de harina integral (o harina común)
- 1 cucharada de polvo para hornear
- 1 cucharadita de sal
- 2 huevos
- 200 ml de leche (puede ser vegetal)
- 3 cucharadas de aceite de oliva o de girasol
- 1 cucharada de miel (opcional)
- Semillas de chía, lino, sésamo o girasol para decorar (opcional)

Paso a paso
- Paso 1: Precalentá el horno a 180 °C y aceitalo o enmantecá un molde para budín o pan.
- Paso 2: En un bowl mezclá la avena, la harina, el polvo para hornear y la sal.
- Paso 3: En otro recipiente batí los huevos junto con la leche, el aceite y la miel, si decidís incorporarla.
- Paso 4: Volcá los ingredientes líquidos sobre los secos y mezclá hasta obtener una preparación homogénea. Si la masa queda muy espesa, agregá un chorrito más de leche.
- Paso 5: Pasá la mezcla al molde y emparejá la superficie. Si te gustan, espolvoreá semillas por encima.
- Paso 6: Cociná en horno durante 40 a 45 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio.
- Paso 7: Retirá del horno, dejá reposar unos minutos, desmoldá y esperá a que enfríe sobre una rejilla antes de cortarlo.
Tips para que quede perfecto
- Podés reemplazar la harina integral por harina común o por una mezcla sin TACC si utilizás avena certificada apta para celíacos.
- Incorporar semillas a la masa suma textura, grasas saludables y fibra.
- Se conserva hasta tres días bien envuelto a temperatura ambiente o puede congelarse ya cortado en rodajas para consumir cuando lo necesites.



