Hay fotos y video: la historia desconocida en la Argentina de los padres de Anya Taylor Joy, la actriz de Gambito de Dama – Para Ti
 

Hay fotos y video: la historia desconocida en la Argentina de los padres de Anya Taylor Joy, la actriz de Gambito de Dama

La actriz de Gambito de Dama, la serie éxito de Netflix, vivió hasta los seis años en Argentina. En Buenos Aires, aún tiene a su familia y cada vez que puede regresar al país, "su lugar en el mundo", en especial al Delta del Paraná, donde sus papás fundaron una reserva natural privada. 
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Anya Taylor Joy ama la Argentina, y cada vez que puede lo destaca. Para Ti descubrió que la primera foto de su cuenta de Instagram, de hecho, es una imagen de una lancha cursando uno de los brazos del Delta. Ella le sumó la frase: atardecer en Argentina. Que haya elegido una primera foto de un paisaje argentino, habiendo recorriendo el mundo, habla de su amor a nuestro país.

Esta es la primera foto de la cuenta de Instagram de Anya Taylor Joy, la actriz de Gambito de Dama. Está tomada en el Delta y se relaciona mucho con sus papás.

Pero esta imagen, además, está muy relacionada con sus padres: Jennifer Marina Joy y Dennis Taylor. Ellos son los fundadores de una reserva natural en el Delta y la foto fue tomada en el lugar. Para Ti accedió a la información sobre esta reserva natural privada.

Mirá el video de la reserva en el Delta del Paraná que fundaron los padres de Anya Taylor Joy:

El vida de Anya Taylor Joy en Buenos Aires

Anya Josephine Marie Taylor-Joy (así es su nombre completo) nació el 16 de abril de 1996 en Miami, Florida, siendo la menor de seis hermanos. Es hija de Jennifer Marina de Joy (59), quien nació y se crió en Zambia, y es psicóloga de ascendencia británica y española. Según Anya, “siempre ríe y baila y es muy apasionada por el mundo”.

Según Clarín, el padre de Anya es viudo, tuvo tres hijos anteriores a ella. Luego conoció a su madre con quien se casó y tuvo tres hijo más: Kashara, Ashley y la actriz.

Otra de las fotos de Anya en Buenos Aires. Foto: IG

Su papá es escocés y se llama Dennis Alan Taylor. Fue un banquero internacional hasta que cambió de carrera para convertirse en un corredor profesional de lanchas a motor, director de una empresa de alquiler de aviones privados y ¡conservacionista!. Por eso fundó junto a su mujer la reserva natural privada en el Delta.

La carrera de su padre ayudó a Anya a convertirse en ciudadana de Argentina después de que se mudaron a Buenos Aires cuando ella era una niña. En su otra carrera como banquero de inversiones en Buenos Aires, Dennis recibió un MBE por “servicios al comercio británico con Argentina” unos 18 años después del final de la Guerra de las Malvinas.

Anya en una foto tomada en su casa de Buenos Aires cuando era chica. Foto: IG

Anya vivió en Buenos Aires hasta los seis años. Ingresó al Northlands en 1999, a los tres años y cursó jardín de infantes, preescolar y primario (según cuenta Clarín), en el mismo colegio donde estudió Máxima. Y se mudó a Victoria, Londres a los seis. Sus padres tienen un departamento de £ 4.5 millones. Encontró traumática la mudanza al Reino Unido y se negó a hablar inglés durante dos años porque creía que esto obligaría a sus padres a mudar a la familia de regreso a Argentina. Anya reveló que pasaba mucho tiempo en la escuela “llorando en los baños”.

Anya con su mamá. Foto: IG

Hoy el papá de Anya tiene 80 años y fue campeón mundial de motonaútica (corrió con Daniel Scioli).

La reserva natural que fundaron los padres de Anya Taylor Joy en el Delta

La pasión del padre de Anya por el conservacionismo lo llevó a fundar con su mujer, una reserva natural privada. Se llama Reserva Achalay, cuenta con 160 hectáreas y está ubicada en el primer tramo de islas del avance del bajo Delta del Paraná, a 8 km del Puerto de Tigre y 22 km de la ciudad de Buenos Aires.

Anya con su familia: Kashara, Ashley, Jennifer, Dennis y Anya Taylor, en un show de jazz, en Miami, en 2018.

"Buenos Aires... tenes mi corazón. Y es con un corazón pesado que me voy💋", escribió en uno de sus posteos Anya en su cuenta de Instagram.

Establecida en 1991, la Reserva Achalay es predominantemente un ambiente pantanoso, característico del Bajo Delta del Paraná. Alberga una amplia gama de flora y fauna, gran parte de la cual se ha establecido en la isla a lo largo de los años, y ofrece espacio para la investigación científica y la educación ambiental. En su página web hay gran cantidad de fotos del lugar.

La Reserva Achalay que fue fundada por los padres de Anya.

La reserva recibió la designación de reserva natural en 2017, el mismo año en que se incorporó al Programa de Reserva Privada de la Fundación Azara. Achalay también es miembro de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas y ha establecido una alianza con la Fundación Aves Argentinas (Fundación Argentina de las Aves).

“Creamos Achalay porque el Delta del Paraná es un hábitat natural vital del que depende el bienestar de Buenos Aires", dicen sus fundadores, los padres de Anya, en su página web.

Ubicación de la reserva Achalay, a 8 km de Tigre.

"Nuestros humedales ayudan a proporcionar agua potable limpia y aire limpio; protegen contra los peligros de las inundaciones; y ofrecen un hábitat para una diversidad de flora y fauna, incluidas muchas especies en peligro de extinción", continúan diciendo.

"Achalay es un trabajo de amor de tres décadas, que nace de un objetivo simple, transparente y altruista: proteger el medio ambiente en el que Buenos Aires prosperará y crecerá. Reserva Achalay ahora existe. Ya beneficia al gran Buenos Aries, pero puede hacer más. Ahora es el momento de garantizar su sostenibilidad a largo plazo", es parte del mensaje de los fundadores de la reserva.

Anya en una foto con su mamá. Foto: IG

¿Por qué una reserva natural privada? "Un área protegida privada o una reserva natural privada es una porción de tierra de cualquier superficie que es de propiedad privada y está administrada para la conservación de la biodiverisdad y/o uso de sostenible de sus valores naturales", explica en su sitio online.

Y sigue diciendo: "De acuerdo con las metas establecidas en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, suscrito en 1992 por el gobierno argentino y ratificado en 1994 por el Consejo Nacional (Ley 24.375), al menos el 17% de cada región natural terrestre y el 10% de las regiones naturales marinas de Argentina debe estar protegido. Dado que un porcentaje sustancial del territorio argentino es de propiedad privada (aproximadamente el 80%), los propietarios privados tenemos un papel fundamental que desempeñar en la conservación de nuestros activos naturales".

"En la mayoría de los casos, los propietarios privados que crean reservas en sus tierras también desarrollan actividades productivas sostenibles compatibles con la conservación de la biodiversidad. En la mayoría de los casos desarrollan el turismo, pero algunos también realizan actividades de cría de ganado y tala de árboles. Al hacerlo, hacen una contribución valiosa en la promoción de la conservación de la vida silvestre y los ecosistemas sostenibles, así como las funciones que brindan y que generan los ingresos para sustentarlos".

Los padres de Anya señalan que el principal objetivo de la reserva es "lograr la conservación de la biodiversidad y gestionar de manera sostenible los recursos natural del bajo Delta del Paraná. A través del ecoturismo y la educación ambiental, fomentamos el cuidado del medio ambiente y ofrecemos un lugar para disfrutar y conocer el Bajo Delta del Paraná en su estado más puro".

Es probable que por estos días, Any regrese al Delta, el lugar "sagrado" de sus padres. "Tengo familia en Argentina y suelo volver en Navidad", dice.


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