La nueva normalidad: una oportunidad de repensar nuestra libertad

La pandemia sigue y seguimos hablando de la cuarentena y sus nuevas fases. Pero, ¿qué tal si escuchamos la propia voz sobre lo que “nos pasa” con “lo que está pasando”? Una mirada y una reflexión desde el counseling.

Con el correr de los días nuestro estado anímico se resintió durante estos meses. Foto: pixabay.

Hoy transitamos circunstancias excepcionales. Sin previo aviso nos encontramos tratando de sobrellevar situaciones para las que nunca nos preparamos. Todo aquello que sin darnos cuenta hacíamos, sufrió, en mayor o menor medida, modificaciones que requirieron adaptaciones abruptas. Quizás ante la preocupación sanitaria no dimensionamos lo suficiente inmediatamente. Pero con el correr de los días, indefectiblemente hicieron mella en nuestro estado anímico.

Así empieza su reflexión Claudia Quiroga Daldi, del Equipo de Difusión del Counseling de la Asociación Argentina de Counselors (*)

La cuarentena: un desafío a la libertad

Las restricciones son diversas, pero se podría resumir en una: nuestra libertad.

Esa libertad inherente a nuestra humanidad y que hasta este momento dábamos por descontada, ahora depende de fases y nuevas normas la rigen. Estas normas priorizan lo colectivo, y aunque racionalmente las podemos comprender y acompañar, desde nuestra individualidad nos rebelamos y produce sufrimiento.

Si tenemos en cuenta que nadie goza de una libertad absoluta ya que en mayor o menor medida siempre está limitada por reglas, una forma de transitar en forma más satisfactoria esta etapa podría ser repensarnos como seres libres y reflexionar sobre la forma en que hacíamos uso de esta libertad y los espacios posibles que podemos encontrar teniendo en cuenta esta coyuntura. Esto es, repensarnos como seres libres y el uso que hicimos a lo largo de nuestras vidas de las posibilidades que hoy se encuentran limitadas.

Preguntas en tiempos de cuarentena

Las preguntas que surgen en este contexto que valen la pena contestar son: ¿Qué aislamientos nos autoimpusimos? ¿cuántos deseos autocuarentenamos? ¿qué motivaciones nos impulsaban, las propias o las externas? ¿cuántos distanciamientos trazábamos? ¿qué libertad añoramos?¿la que teníamos o la que ilusoriamente creemos que perdimos sin haberla gozado en su plenitud jamás?

En estos momentos en los que el tiempo libre tan deseado se puede convertir en un enemigo, es posible que sea nuestro aliado para poder hallar nuestras respuestas y a partir de ahí, dimensionar que perdimos y más importante aún, que podemos ganar.

Las preguntas que surgen en este contexto que valen la pena contestar son: ¿Qué aislamientos nos autoimpusimos? ¿cuántos deseos autocuarentenamos? Foto: pixabay.

La nueva normalidad y el día después de la pandemia

Esta quietud nos brinda la oportunidad de parar y encontrar nuevos caminos a recorrer. Pero para ello es necesario escucharnos con atención, sin juzgarnos por lo no hecho y transitar -si lo necesitamos- el enojo por la imposibilidad actual.

Luego, salir de ese lugar para poder amorosamente trazar nuevos rumbos o retomar anteriores desde un lugar reflexivo y con la perspectiva que se nos presentó imprevistamente que por lo inusual y no deseada no necesariamente implica que no puede ser capitalizada a nuestro favor. Quizás hasta puede significar un punto de inflexión en nuestras vidas.

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Mucho se habla sobre los cambios colectivos que como sociedad van a acontecer a raíz de esta pandemia mundial. No menos valiosos son los individuales, y para estos sí hoy gozamos de plena libertad.

(*) La Asociación Argentina de Counselors (Consultores Psicológicos) nuclea a los profesionales de esta disciplina desde 1991 y uno de sus objetivos es hacer del counseling una acción preventiva, promotora del desarrollo y bienestar de las personas.

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