Si buscás un postre fácil, rico y más liviano, este brownie de banana y cacao sin harina puede convertirse en uno de tus favoritos. Tiene una textura húmeda, mucho sabor a chocolate y se prepara con ingredientes simples que probablemente ya tenés en casa.
Además, las bananas maduras aportan dulzor natural y ayudan a lograr esa consistencia cremosa típica de un buen brownie. Una receta ideal para una merienda, un desayuno diferente o un antojo dulce rápido.

Ingredientes para el brownie:
- 2 bananas maduras
- 2 huevos
- 4 cucharadas de cacao amargo
- 2 cucharadas de manteca de maní (opcional, pero recomendada)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Chips de chocolate o nueces (opcional)
Preparación del brownie:
- Paso 1: En un bowl, hacé un puré bien liso con las bananas usando un tenedor o pisapapas. Cuanto más maduras estén, más dulce y húmedo queda el brownie.
- Paso 2: Agregá los huevos, el cacao amargo, la manteca de maní, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Paso 3: Revolvé la preparación hasta que quede lisa y uniforme. Si querés darle más textura y sabor, podés sumar chips de chocolate o nueces picadas.
- Paso 4: Verté la mezcla en un molde chico previamente aceitado o forrado con papel manteca. Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 18 a 22 minutos. El centro puede quedar apenas húmedo: eso es justamente lo que le da la textura tipo brownie.
- Paso 5: Este brownie queda delicioso recién hecho, todavía tibio y húmedo por dentro. Además, podés acompañarlo con ingredientes simples que potencian aún más el sabor. Probalo con: yogur griego, frutas frescas, manteca de maní, nueces tostadas o cacao espolvoreado. También podés guardarlo en la heladera y comerlo frío: la textura se vuelve todavía más intensa.

Mirá También

Postre brownie con helado express sin gluten: la receta perfecta para el Día de la Madre
Tips y variaciones para potenciar la receta
- Uno de los secretos más importantes es no sobrecocinarlo. Aunque parezca un poco húmedo al salir del horno, termina de asentarse mientras se enfría.
- Usá cacao amargo y no chocolatada en polvo para lograr un sabor intenso y equilibrado.
- La pizca de sal también cumple un rol clave porque resalta muchísimo el chocolate y equilibra el dulzor de la banana.
- Si querés variar la receta, podés agregar: canela, café instantáneo, coco rallado, almendras o chips de chocolate blanco.



