Si buscás una opción simple, rica y reconfortante, esta espinaca gratinada con queso parmesano son ideales para sumar a tu menú semanal. Con pocos ingredientes y en pocos pasos, podés lograr un plato cremoso, sabroso y perfecto para los días más frescos.
Ingredientes
- ½ cebolla
- ½ puerro
- 250 gr de espinacas
- 20 gr de manteca
- 20 gr de harina 0000
- 350 ml de leche
- Sal y pimienta a gusto
- Queso parmesano a gusto

Preparación
Paso 1: Picá finamente la cebolla y el puerro. En una sartén con aceite salteá ambos hasta que estén transparentes y fragantes.
Paso 2: Sumá las espinacas previamente lavadas y escurridas. Cociná unos minutos hasta que reduzcan su volumen y pierdan el exceso de agua.
Paso 3: Incorporá la manteca en la misma preparación y, una vez derretida, agregá la harina. Mezclá bien para formar una base que dará cuerpo a la salsa.
Paso 4: Verté la leche de a poco, sin dejar de revolver para evitar grumos. Cociná a fuego medio hasta que la mezcla espese y se vuelva cremosa.
Paso 5: Condimentá con sal y pimienta a gusto. Integrá bien todos los ingredientes hasta lograr una textura homogénea.
Paso 6: Volcá la preparación en una fuente apta para horno y cubrí con una buena cantidad de queso parmesano rallado.
Paso 7: Llevá a horno a 250°, hasta que la superficie esté dorada y gratinada. Serví caliente y disfrutá.


