El aroma a chocolate empieza a sentirse antes de que termine la cocción. En la cocina, mientras el mate espera sobre la mesa, esta torta se transforma en una de esas recetas simples que resuelven una merienda rica y casera con muy pocos ingredientes.
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La combinación de banana y cacao amargo logra una textura húmeda y suave, con ese equilibrio justo entre dulzor y sabor intenso. Además, no hace falta batidora ni técnicas complicadas: se mezcla todo, se lleva al horno y listo.
Ingredientes
- 1 banana
- 2 huevos
- Esencia de vainilla
- Edulcorante: unas gotitas
- 1/4 taza de aceite de coco o común
- 1/2 taza de leche
- 1 taza de harina integral
- 3 cucharadas de cacao amargo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
Preparación paso a paso
Paso 1
En un bowl, colocá la banana y pisala hasta formar un puré. Ahí es donde empieza a aparecer esa textura cremosa que después le da humedad a la torta.
Paso 2
Sumá los huevos, la esencia de vainilla, el edulcorante, el aceite y la leche. Mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 3
Incorporá la harina integral, el cacao amargo y el polvo de hornear. Revolvé hasta lograr una preparación homogénea, sin grumos.
Paso 4
Pasá la mezcla a un molde aceitado y llevá al horno a 180 grados durante 40 minutos.
Tips y variaciones
- Si querés una textura todavía más húmeda, podés usar una banana bien madura.
- El cacao amargo le aporta un sabor intenso y equilibrado, ideal para acompañar el mate o el café.
- La torta queda suave y esponjosa, perfecta para comer tibia apenas sale del horno o guardar para el día siguiente.

