Ola de calor: cómo evitar que le afecte a nuestras mascotas – Revista Para Ti
 

Ola de calor: cómo evitar que le afecte a nuestras mascotas

Mantenerlos a la sombra, estar atentos a sus estados de ánimo, darles de tomar agua constantemente son algunos consejos para cuidar a nuestros amigos en casa de las altas temperaturas.
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El calor extremo puede  ser perjudicial para nuestros amigos de cuatro patas sino tomamos ciertos recaudos. Una temperatura corporal por encima de los 42 grados puede provocar en nuestras mascotas graves problemas de salud o poner en riesgo su vida. Estamos pasando unos días de calor agobiantes y a estas alturas el verano está siendo cuasi un drama para todo ser viviente, si le agregamos cortes de luz y agua en varios lugares del país.

Las altas temperaturas también son difíciles de llevar para las mascotas. No solo por su pelaje (cuando aprieta el sol no se salvan, en el caso de los perros o los gatos, ni los de pelo largo o pelo corto) sino, también sus mecanismos de defensa contra las altas temperaturas. En el caso de los perros, ellos no sudan y su única manera de regular su temperatura es a través de los jadeos y de las almohadillas de sus patas.

Es importante que las mascotas beban mucha agua en estos días. Foto: 123 RF.

En el caso de los perrosponerlos a salvo de un golpe de calor es sencillo. El animal debe disponer de agua fresca (no fría) de manera constante y evitar que esté expuesto al sol en las horas de mayor fuerza solar; así como evitar que realice cualquier tipo de ejercicio que pueda hacerle subir la temperatura. Paseos al mediodía están prohibidos con estas temperaturas de cuasi 40º.

De esta manera los paseos por el campo se dejaran para las primeras horas de la mañana o al atardecer para evitarnos disgustos. No pasearlos por el asfalto ya que éste levanta mucha temperatura y quema sus patas. En el caso que vayamos con él en el coche este debe estar refrigerado y si es un viaje largo realizar paradas cada cierto tiempo y darle de beber. Jamás y por ningún motivo deje al perro solo dentro del coche... De ser así está condenando a su fiel amigo a una muerte segura.

Observar señales de alarma

Un golpe de calor en tu perro puede aumentar su temperatura corporal a más de 42°C, teniendo en cuenta que el nivel medio óptimo en perros es de 38 a 39°C. Se produce una disminución de azúcar y sales en su cuerpo, que se puede manifestar mediante la presencia de temblores, debilidad muscular y falta de equilibrio. Pueden presentar sed extrema, saliva abundante, vómitos, respiración acelerada (es la forma de identificar que su corazón está funcionando a un ritmo mayor al habitual), lengua muy roja y encías pálidas. Ante estos síntomas lo primero es la hidratación y salir urgente hacia el veterinario.

Mientras acudimos al veterinario, lo más recomendable es refrescarlo por ejemplo con una manguera, pero el agua no debe ser helada. Además de mojar sus patas (el sistema de termo regulación pasa por las almohadillas) tanto con agua como alcohol esto le refrescará.

También hay que darle de beber, aunque sin obligarlo. Una vez veamos que está estabilizado acudir siempre al veterinario. A un animal no se le puede bajar la temperatura de repente, se tiene que hacer poco a poco. Hay quiénes agarran al pobre animal y lo sumergen en agua helada, lo que es una locura ya que provoca un choque de temperatura y puede producir una hipotermia casi peor que una hipertermia.

Por último darles de comer en lugares frescos, temprano por la mañana o por la noche. Recordar poner su tarro de agua en un lugar con sombra siempre y cambiarla por lo menos 2 veces al día.

Los gatos y el calor

Los gatos se protegen contra las altas temperaturas jadeando y lamiendo la piel. La temperatura corporal normal del gato es de aproximadamente 38,2 a 39,2 grados. Si un gato sufre un golpe de calor, comenzará a jadear en exceso, tendrá mucha dificultad para moverse y respirar, comenzará a tener un color rojo en sus mucosas, fiebre, vómitos, lengua caída, hemorragias e incluso un shock, que le provocaría la muerte. Todo puede evitarse si tomamos los recaudos necesarios igual que con los perros.

Nunca dejar al animal en un coche estacionado, incluso en los meses de invierno. Si está por fuera de casa (en un jardín por ejemplo) asegurarse de que tiene lugares de sombra donde él puede escapar del sol y del calor excesivo (de todas maneras controle que está en la sombra y si no es así mejor tenerlo en casa en las horas de más calor). En el caso de vivir solo en el interior, buscar un lugar fresco y nunca en una terraza con cristales.

Controlar que el gato tiene en todo momento agua fresca. Un lugar ideal es una habitación con aire acondicionado o con un ventilador... si es un placer para nosotros, para ellos es toda una delicia. Cualquier minino puede desarrollar un «golpe de calor», pero hay algunos que puede tener mayor riesgo como son: los de 3ra edad, persas,  los muy jóvenes, enfermos, las gatas gestantes y los rellenitos o pasados de peso.

Más información en parati.com.ar

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