Apenas terminó su rutina, la emoción fue inmediata. Sobre la pista y con la medalla dorada en el pecho, María Pía Camuglia Yost celebró un logro que la posiciona entre las grandes promesas del deporte.

La joven patinadora argentina se consagró campeona mundial en la categoría Mini durante la Artistic World Cup 2026, disputada en Buenos Aires. Un resultado que no solo marca un hito en su corta carrera, sino que también anticipa un futuro deportivo con enorme proyección.
Un talento que empezó a los tres años
La historia de María Pía empezó muy temprano. Nació en la localidad santafesina de Maciel y dio sus primeros pasos en el patín artístico a los tres años, en el Club Maciel.

“Empecé a patinar en mi pueblo”, contó la propia deportista, que con el tiempo fue sumando nuevas instancias de entrenamiento. Primero en Rosario y luego en Buenos Aires, donde hoy continúa perfeccionándose.
Ese recorrido no fue casual. Su mamá, Nadia Yost, recordó cómo comenzó todo: “Empezamos a ver que tenía condiciones y un profe nos dijo por qué no la hacíamos competir”.
Una rutina exigente que combina viajes y entrenamiento
Detrás del título mundial hay una dinámica que requiere constancia y organización. María Pía entrena durante la semana a distancia, a través de videollamadas, y viaja todos los fines de semana a Buenos Aires para continuar con su preparación.

“Es mucho esfuerzo, un gran equipo, la acompañamos mucho por su corta edad”, explicó su mamá, quien destacó el rol de la familia en el desarrollo deportivo de la niña.

Esa combinación de entrenamientos presenciales y virtuales le permitió sostener un nivel competitivo que hoy se refleja en resultados concretos.
La emoción de un logro que marca su carrera
Después de consagrarse campeona, María Pía compartió su felicidad en redes sociales. “Detrás de esta medalla hay un gran trabajo. Gracias por cada entrenamiento, la dedicación, la paciencia y la motivación. Me siento súper feliz”, expresó.

Para su familia, el impacto del resultado todavía se está procesando. “Es algo increíble que todavía no lo podemos creer”, reconoció Nadia.

Mientras tanto, la propia María Pía ya tiene claro hacia dónde quiere ir: “Ser la mejor patinadora del mundo”.


