Hay desfiles que presentan una colección y otros que construyen un universo. Simon Porte Jacquemus pertenece, sin dudas, al segundo grupo. Para presentar Le Bonheur —"La felicidad"—, su colección primavera-verano 2027, eligió el imponente Faro de la Pietra, en la isla francesa de Córcega, donde el mar, el cielo y la naturaleza se convirtieron en el escenario perfecto para celebrar un verano simple, luminoso y profundamente mediterráneo.
"Imaginé la colección como el propio verano. El sol, los colores, la belleza de las cosas sencillas y la sensación de ligereza", explicó el diseñador sobre una propuesta que rápidamente inundó las redes sociales.
Como suele ocurrir con Jacquemus, el desfile no solo regaló imágenes espectaculares: también dejó pistas muy claras sobre las tendencias que empezarán a verse durante el verano 2027.
Las polleras protagonistas: volumen, color y movimiento

Si hay una prenda que Simon Porte Jacquemus convirtió en protagonista absoluta de su colección Resort 2027 fue la pollera. Las vimos en versiones midi y largas, con siluetas amplias, vuelo, plisados y un juego de colores que evocó el paisaje mediterráneo. Algunas apostaron por el color block, otras por tonos pastel o el clásico blanco, pero todas compartieron un mismo espíritu: aportar movimiento y transformar el look con una sola pieza.

La propuesta también confirma una de las tendencias más fuertes de la temporada: combinar una pollera llamativa con prendas básicas, como musculosas o tops minimalistas, para lograr un estilismo sofisticado sin esfuerzo.


Vestidos livianos y minimalistas: el uniforme perfecto del verano

Los vestidos fueron otro de los grandes protagonistas de Le Bonheur, la colección con la que Jacquemus imaginó un verano simple, luminoso y relajado. Predominaron las siluetas fluidas, los cortes limpios y los tejidos livianos que acompañan el movimiento del cuerpo.

En blanco, amarillo manteca, turquesa o negro, los diseños demostraron que la elegancia también puede ser cómoda. La consigna fue clara: vestidos fáciles de usar, que resuelven un look completo en un solo gesto y funcionan tanto para una jornada junto al mar como para una cena al atardecer.

Una propuesta que reafirma el ADN de la firma francesa y resume a la perfección el lujo relajado que dominará el verano 2027.

El turquesa será el gran protagonista

Si existe un color capaz de resumir la esencia del Mediterráneo, ese es el turquesa. Jacquemus lo llevó a vestidos fluidos, faldas, trajes de baño y accesorios, convirtiéndolo en uno de los tonos estrella de la colección.

La propuesta invita a abrazar una paleta inspirada en el mar, ideal para looks de vacaciones que transmiten frescura sin perder sofisticación.

El pañuelo vuelve... pero cambia de lugar

Después de varias temporadas llevándolo anudado a la cintura o como top, el pañuelo encuentra una nueva forma de reinventarse: ahora se lleva sobre la cabeza.

El diseñador recupera el glamour de las grandes divas del cine italiano y de Hollywood, como Sophia Loren o Audrey Hepburn, apostando por un accesorio práctico, elegante y perfecto para los días de playa o ciudad.
El color block pierde el miedo
Si algo dejó claro Jacquemus es que las reglas del color quedaron definitivamente atrás.

Rosa con rojo, amarillo con naranja o diferentes gamas de azul conviven en un mismo look para crear estilismos vibrantes, optimistas y llenos de energía. La consigna es simple: cuanto más inesperada sea la combinación, mejor.



Transparencias con espíritu relajado

Las transparencias continúan vigentes, aunque esta vez se alejan del efecto "naked dress" para adoptar una estética mucho más fresca y natural.

Vestidos calados dejan entrever bikinis y ropa interior en colores vibrantes, recreando ese espíritu despreocupado de las vacaciones junto al mar donde la sensualidad aparece sin esfuerzo.

Las bailarinas se consolidan como el calzado del verano
Mientras muchos pensaban que las sandalias dominarían otra temporada más, Jacquemus apuesta fuerte por las bailarinas.

En rosa, amarillo, rojo y azul, con delicados bordes ondulados, aparecen como el calzado perfecto para caminar durante el día y acompañar un look de noche sin resignar comodidad.


Una colección que celebra la felicidad de las pequeñas cosas
Más allá de las tendencias, Le Bonheur propone una forma de vestir ligada al bienestar y a la sencillez. Vestidos livianos, tejidos suaves, faldas protagonistas, accesorios llenos de color y prendas fáciles de combinar construyen un guardarropa pensado para disfrutar del verano sin complicaciones.

Una vez más, Simon Porte Jacquemus demuestra que la moda también puede transmitir emociones y que, muchas veces, la verdadera elegancia está en la simpleza.
Fotos: Fotonoticias.


