Hace poco más de tres años Anabel Sanchez saltó a la fama por un vídeo que hizo en el patio de su casa de San Francisco Solano en la provincia de Buenos Aires. Colocó el celular que había comprado con el dinero de la venta de sus patines (su sueño era ser patinadora artística) y se filmó para presentarse a un casting internacional para el Vogue Open Casting donde, sin conocer el idioma, habló un inglés que hizo propio al tiempo que desfilaba con ritmo estoico, paso firme y mirada desafiante al frente.
Anabel quería modificar su realidad de una vida precaria y, sin saberlo, ese vídeo, que se hizo viral con más de un millón de vistas en dos días, fue el ticket dorado a lo que vendría: la agencia Multitalent la contrató y se convirtió en modelo e influencer hasta protagonizar el Bailando por un Sueño 2023 que la hizo popular. Desde ese momento comenzó una carrera con un ascenso donde no existe el techo. El único techo que estaba en su mira era el de la casa donde vivía con sus padres, sus 4 hermanos y sus abuelos: había que repararlo junto con toda la casa. Con el dinero que ganó con los primeros trabajos fue para comprar comida y para arreglar la casa.

Anabel Sánchez, ambiciosa y guerrera
- ¿Quién es Anabel Sánchez?
- Cómo describir a Anabel Sánchez… Acá es cuando me pongo en tercera persona. Siento que es una persona muy ambiciosa, una palabra muy fuerte, que para mí no tiene nada de malo. Soy una persona que siempre tiene muchas ganas de más, que no le gusta quedarse quieta. Es, además, una persona muy guerrera que ha pasado por tantas luchas ¡todas ganadas! También siento que Anabel Sánchez es una persona que cuando se trata de trabajar es muy avasallante, va sin miedo.
- ¿Quién es Anabel Sanchez hoy?
- Actualmente soy una persona muy libre, ya no tengo miedo a nada. Para mí siempre está la frase: o pierdo el miedo o pierdo la oportunidad. Es lo que más me representa también.

- Sos una superchica.
- Soy una superchica, una super todo.
- ¿La gente te reconoce por la calle?
- Sí, la verdad que sí. A ver, no voy a mentir, no es que no puedo caminar por la calle ¿viste? Siempre hay una, dos, tres personas que me reconocen y me dicen “me encanta tu historia de vida”. Y me parece muy loco que a la gente le guste mi historia de vida, ¿qué hay en eso que los inspira? Eso me parece fascinante. O siempre hay una foto, siempre un abrazo. Y también los motivos, ya sea en sus sueños, que no sea solamente el mundo del modelaje.
- ¿Te gusta ser esta Anabel Sánchez mediática o la padecés un poco?
- Creo que la padezco un poco más que nada respecto de los comentarios de afuera, de las opiniones respecto a mi vida, que si es real, si es falsa, de que si la “usó para venderse”, crecer o lo que fuese. Cada vez que yo me presento en una entrevista soy solo yo, cuento mi verdad, mi historia. Nunca tuve vergüenza de contarla, tampoco de contarla desde un lado de víctima porque no es lindo estar en ese estado. Después lo re disfruto, me encanta estar en las cámaras. Desde chiquita siempre fui de hacer mucho show a mi familia. Y siempre muy charlatana.

- Y en esto y en esto de ser una persona famosa ¿Qué lugar ocupa la fama para Anabel Sánchez hoy?
- Creo que nada. ¿La verdad?, nada, no es una necesidad tan desesperante. La fama que tengo actualmente o el reconocimiento es muy efímero, hay momentos donde tenés tu boom, que están todos hablando de vos, de tus trabajos o ya sea porque te sucedió algo en tu vida personal que hayas querido compartir. Después es como que está todo quieto otra vez y así va, subiendo y bajando dependiendo lo que hagas, no es algo que me mueve o me desespera.
- ¿Qué extrañas de ser anónima?
- Creo que nada, la verdad, porque a mí siempre me gustó llamar mucho la atención y también estaba con estas ansias de que conozcan a Anabel Sánchez. Yo quería trabajar de esto: producciones de fotos, desfiles, viajar, conocer el mundo. Entonces siempre estuve buscando llamar la atención ya sea desde mi maquillaje, desde mis outfits, desde mis producciones de crear contenido en casa. Siempre estuve buscando ese reconocimiento, entonces no extraño nada. Además, siempre fui una persona que llega a un evento, a un lugar y voy, charlo con esta persona, con la otra, de ocupar el espacio sin miedo.

- ¿No extrañas tomar el bondi o esas cuestiones cotidianas?
- No, porque si hoy lo tengo que tomar, lo hago. Vamos con una amiga y no nos toman auto, listo, vamos en bondi, hagamos esto, caminamos bicicleta, como que siempre me doy a todo.
- Te gusta mantener los pies sobre la tierra.
- Sí, se tiene que llamar así, creo que sí. Es lo que soy en mi día a día, no te vas a encontrar con un estrellato o con una vida llena de lujos. Siempre es muy tranquila porque, primero que creo que, quienes capaz me ayudan a eso, es mi familia porque sigue viviendo en Solano, tengo mi abuelo de 76 años que sí sigue laburando de un trabajo donde su cuerpo físico está muy presente, que es la construcción. Entonces cuando vuelvo los fines de semana o cuando puedo ver a mi familia o ellos me vienen a visitar y, es otra realidad, es mi realidad de hace 3 años atrás que ahora, por supuesto, ya no la sufro, no la tengo y que pude, con este trabajo, ayudar a mi familia. Eso es lo que me baja tierra. También lo que me baja tierra es esto de que por ahí soy madrina de varios lugares, de escuelas rurales, de comedores, entonces llegás ahí y es otra vez los tacos sobre la tierra y decís: yo no me la puedo creer en estas cosas, ¿no? Como que eso otra vez te baja.
- Estás siempre ubicada en tiempo y espacio.
- Siempre, sí, siempre informándome, no me gusta estar perdida de lo actual, de la gente que me rodea incluso, porque no es lo que soy, no es tampoco como me criaron, mi mamá más que nada.

- En esto que dijiste de no está bueno poner a la víctima o quizás haber sido víctima en algún momento, tampoco lucrás con victimizarte.
- No, para nada. Porque cuando cuento mi historia del lugar que se me pregunte, la respondo sin miedo, sin vergüenza porque es mi historia, es lo que me define y es lo que me lleva a ser quien soy hoy en día, la mujer que soy hoy, esta persona tan segura que sabe decir que no, que sabe decir que sí, qué es lo que quiere, hacia dónde quiere ir y hacia dónde no quiere volver tampoco, que es lo más importante siempre. Donde uno nace no te tiene por qué definir, no te tiene por qué limitar. Al contrario, uno puede usar esa historia para impulsarse cada vez más. Por ejemplo, yo tengo que tomar decisiones hoy en día en mi vida y pienso en la Ana de hace 3 años atrás, en lo que pasó con su padre y digo, "esto no lo quiero mi vida, listo, esto ya pasé, esto es mi miedo, listo, para adelante, vamos, vamos”. Y cuento mi historia porque hoy en día, en pleno 2026 hay tantas mujeres que siguen pasando por eso y que les cuesta salir de eso. No es fácil (salir), por supuesto que no, hay mucha terapia atrás, psicólogo, rodearte de personas que te sepan nutrir y sacar de ese lodo, de esa oscuridad que era en la que yo estaba en su momento.
- ¿Te sentís una superviviente en esto de haber podido salir de esa situación de violencia familiar, de tu papá, de tu papá hacia tu hermana, de lo que pasaba en tu casa y demás?

- Sí. Y siempre es algo que también define a Anabel como ser sobreviviente a todo. Es más, lo que yo sentía en su momento, cuando vivía de esa forma, era sobrevivir todos los días, era despertarme, decir: "otro capítulo más de terror, ¿cuándo se va a finalizar esto y por qué está sucediendo esto?" (Preguntarme) ¿Qué es lo que la vida me quiere enseñar con esto? Entonces, para mí, soy una sobreviviente, la verdad. No cualquiera sale de eso.
N de la R. El padre de Anabel era un hombre violento que llegó incluso a abusar de su hermana. Junto con su madre y sus abuelos lograron sacarlo de sus vidas luego de denunciarlo en la comisaría del barrio. Hasta hoy no supieron nada más de él.

- Te saco de acá, vamos otra vez a esta cosa del reconocimiento. ¿Cómo manejás el ego en esta industria donde muchas personas anteponen el ego a quienes realmente son?
- Para mí necesito tener más ego. ¡Necesito tener más ego! (risas), ser más todavía porque si no la gente te pasa por arriba. Una trata de ser comprensiva, pero a veces hay gente que se aprovecha de eso. Digo, (al ego) lo tengo, pero lo tengo en mi trabajo, a la hora de hacer una producción de fotos que es como que de repente mido 3 metros, te hago las poses y decís: ¡wow, qué pasó! ¿En qué momento me transformé? Lo tengo ahí. Después en el día a día no es algo que tampoco me domina.
- ¿En algún momento en algún trabajo te hicieron sentir mal por donde venías o por cómo sos? ¿Sentiste eso?
- Más al principio, capaz, pero no siendo reconocida después del casting, sino cuando estaba buscando oportunidades, al comienzo, por ejemplo en el traslado, de preguntarse si esa persona va a llegar porque está una hora de viaje o porque es de zona sur… Al comienzo los prejuicios estaban muy presentes, ya sea por tu color de piel… No sé por qué, la verdad, estaban. Pero hoy en día ya no, cero.
- Y eso que estamos en una época donde lo inclusivo es una asignatura obligada del día a día. Antes si no tenías los requisitos del establishment, no pertenecías.
- ¡Claro! Sí, al comienzo sí, digamos, cuando estaba buscando oportunidades, cuando terminaba el colegio, iba a vender a la feria y de ahí venía para Capital para buscar castings, oportunidades, a ver qué salía o capaz hacía producciones a colaboración y, capaz ahí era lidiar con todos esos juicios, pero después ya cero. Ahora me buscan de vuelta (risas)

- ¿Sentís que en tu carrera de modelo todo tiene que estar monetizado?
- No, para nada, hay muchas cosas que hoy en día… es más, estoy tratando de salir de lo comercial, de que no entres solo a mi Instagram y veas todo el tiempo que te estoy vendiendo un producto que es básicamente de lo que vivo, pero siempre busco volver a conectar con mi yo de hace 3 años que hacía muchas producciones en mi casa con conceptos que traspasen la pantalla. A mí me gusta todo esto, que tenga vida la moda, porque para mí es eso la moda, que tenga vida, que traspase, que conecte, que no sea frívolo nomás. Entonces, para mí todo lo que es modelaje no solo tiene que monetizarse o lo tengo que vender, hay muchas cosas que incluso las hago por el amor a lo que tengo, por esa pasión. ¿No hay presupuesto?, no importa. yo quiero estar ahí porque es algo que me divierte hacerlo. Siempre lo pienso como un juego.
- Hablame de "No lo piensas tanto", el streaming que estás haciendo en Multitalent.
- ¡Uy, el streaming que a veces me cuesta tanto compartirlo o mostrarlo!, porque es una faceta nueva de ver a esta Anabel Sánchez conductora. Barbie conductora de repente que me gusta, me re divierte.
- ¿Cómo arrancó este streaming?
- Arrancó el año pasado y fue: ok, vamos a hacerlo con las chicas de la agencia, necesitamos conductoras, fue hacer una entrevista, de prueba y error para ver quién iba quedando hasta que quedé yo. Y fue como que están viendo algo en mí que yo capaz todavía no lo tenía descubierto, esto de comunicar, de aprender a entrevistar a la persona, de escucharla. Es muy diferente al mundo del modelaje. Todo cambia, cómo proyectar la voz, las pausas, de reconocer cuando la persona está por llorar, incluso…

- Dejás de ser el centro de atención
- Dejo de ser el centro de atención, que ya no sos vos la figura, no sos vos la estrella, sino que al contrario, tenés que hacer que brille la persona que tenés enfrente, a quién estás entrevistando. Y eso me parece maravilloso. La verdad que cada día aprendo más.
- ¿Te gustaría ser conductora?
- ¡Re! ¡Yo estoy dispuesta a todo!
- Estás abierta a lo que el universo te depare
- ¿A lo que el universo me depare?, ¡no le digo que no a nada! Repito la frase: o pierdo el miedo o pierdo la oportunidad.
- ¿Te interesaría llegar a ser vedette, por ejemplo?
- Mmm ¿sabes que nunca lo pensé? No sé, capaz algún show en el teatro. ¡Ella no le dice que no! (risas)

- Lo pregunto después de haberte visto en el recital de María Becerra. Entrabas y pisabas fuerte.
- Y, es otra performance. No sé si vedette. Si hablamos de ese desfile en el show de María Becerra, capaz lo que más se acerca son los certámenes de belleza, que tienen esto de salir y dar show en la pasarela, ¿no? Y que depende qué estés desfilando, también tenés otra energía en el desfile. Entonces, digo, capaz, no sé, algún certamen de belleza como para sacarme las ganas de dar show en la pasarela.
- Para la producción de hoy pediste a tu equipo de pelo y make up. ¿Te sentís una diva?
- ¡Sí, re diva! (risas) Cuando estoy con Ani Vázquez y Aylén Álvarez es como que de repente me lleva a pensar a mi yo de chiquita, que soñaba con ese momento de estar frente al espejo, tener un equipo que te potencie, que vaya más allá de esto de solamente la maquillamos, la peinamos… no, sino que realmente están re atentas a todos los detalles, a todo. Y más, hoy en una producción, poder traer a mi equipo, siento que ya habla un poco de cómo estoy creciendo a nivel profesional. Para mí es un antes y un después llevar a mi equipo donde esté yo trabajando. Y es mi sueño recorrer el mundo con mi equipo, ¡es mi sueño!.
- ¿Desfilaste en febrero en Nueva York, en New York Fashion Week? Ahora volvés en septiembre. ¿Porqué crees que tenés ese lugar ganado en tan poco tiempo de trabajo, en menos de 4 años?
- ¡No lo puedo creer! Hasta el día de hoy sigo buscando esa respuesta de ¿porqué yo? ¿qué es lo que ven en mí que yo todavía no estoy viendo en el espejo? Ya sea esa luz que dicen, esa conexión con las personas o el hecho de que por ahí muchos dicen que es por cómo puedo interpretar también a los diseños. Que más allá que yo ya tenga mi identidad tan marcada, esa pasarela tan fuerte, es como que también a la vez dejo de ser eso, como que el diseñador en un desfile me dice "quiero algo de tal forma” y lo puedo lograr, como que el atuendo cobra vida y el diseñador se emociona y eso para mí es algo que no se compra en ningún lado y es algo que uno lo va trabajando en su casa frente al espejo. Entonces, yo creo que capaz eso debe ser el porqué me eligen de a poco para ir afuera o porqué ahora las entrevistas se dan afuera también, que mi esencia, todo lo que soy yo, pase fronteras.

- ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta carrera?
- (Suspira) No tengo límites, para eso, ¿viste? No tengo límites, quiero crecer y crecer a un nivel donde siempre esté esto de tener los pies sobre la tierra, de poder seguir ayudando a las personas que quiero, que me rodean, de demostrar que los sueños sí se pueden cumplir sin depender de dónde sos. Porque yo entiendo que capaz tuve un factor de suerte, pero también creo que la suerte es re amiga de la acción, del que realmente está buscando todo el tiempo lo que quiere lograr. Vengo de un sueño frustrado, que era ser patinadora profesional y que toda mi vida era en base a eso. No se me dio, se me vino el mundo abajo y dije, ¿qué tengo que hacer ahora? ¿Qué me queda hacer? No tengo oportunidad de nada… y se me dio esto y dije: listo, para adelante, para adelante. Entonces es como que no tengo un límite. También soy una persona que fluye mucho. Sale algo y vamos, dale a ver hacia dónde me lleva. Por el momento todavía no busco algo que me establezca de decir, es esto y nada más, voy probando, tengo 21 años, queda mucho.
- Hagamos un ping pong.
- Desfilar para Victoria's Secret.
- ¡Mi sueño! ¡Re quiero! ¡Llámenme! (risas)
- Sabes coser. ¿Tendrías tu propia marca de ropa?
- ¡También, re quiero!
- ¿Eso está en lista de espera?
- Está en lista de espera. Quiero, no sé, capaz de empezar ahora prêt-à-porter y después seguir subiendo el nivel, no sé. Me re imagino haciendo un desfile de alta costura.

- New York Fashion Week
- Volver ahí siempre, siempre quiero estar. Ahora tengo la oportunidad de estar desfilando para un diseñador de Chile y cuando estuve a comienzos de año fue para una marca argentina. Pero mi sueño es seguir conectando con marcas de afuera, de lujo y estar presente ahí, digamos a nivel que vaya avanzando, primera fila de repente.
- Multitalent (la agencia de Anabel)
Son lo más. Realmente Willy y Paul (García Navarro) fueron personas que de verdad, de verdad me ayudaron muchísimo. No es algo que uno dice solamente para quedar bien con la agencia. No, de verdad fueron personas que escucharon mi historia, me conocieron personalmente más allá de lo que uno cuenta en historias, me aceptaron y “vamos a hacer que tu vida cambie y no solamente tu vida, sino la de tu familia” y están re presentes en eso ya sea en buscar eh trabajos para ellos, ya sea algo para la casa de ellos, vamos a buscar, te sentís estancada en algo vamos a ver cómo buscamos la manera de salir adelante. Realmente son personas que están muy presentes en todos los detalles y es increíble el cambio que tuve gracias a ellos, porque ninguna agencia me tomaba así haya pasado lo del casting (de Vogue).
- Bailando 2023.
- Fue lo mejor que hice, lo mejor. Fue realmente explotarme a mí misma sin saber que podía bailar bien, sin saber que podía tener ese lado, digamos, de estilista pensando en los outfits, porque a veces me hacía mis propios outfits también, del maquillaje, todo. Es más, re volvería, si vuelve es como, ¡yo estoy para bailar! Sí, ahora ya tengo más lengua, ya la previa no va a ser un problema. Esa vez me acuerdo que la re sufría con la previa. Re volvería por el tema del baile, ¿viste? A mí me gusta eso y me gusta mucho la competencia encima, ¡soy re competitiva! Por eso también me gustan los certámenes de belleza porque digo: quiero competir.

- María Becerra.
- La amo. Realmente fue una persona que me ayudó muchísimo, ella fue la primera en compartir mi casting. Fue la primera diciendo, "ella merece”, es algo que no me lo olvido nunca. Ella después pudo organizarse para que nos conozcamos personalmente y aconsejarme. Es una artista que está a nivel mundial representándonos tan bien y que se dé ese tiempo, no solamente conmigo sino con muchísimas personas, que realmente está apoyando a todos ya sea en temas de salud, temas económicos y que después me tenga en cuenta para desfilar en su show que es un momento que es solo de ella, que fue a buscar modelos que estaban arrancando, que estaban buscando una oportunidad y darle ese lugar, eso me parece fascinante de ella. Realmente para mí es una inspiración como persona porque la humildad que ella tiene, y no hablamos de una humildad de sencillez porque vos la ves y si, es una diva, ella es super show, los looks que usa, la energía que tiene. Es como que realmente si empiezo a hablar de ella, no paro, no paro, no paro, la amo demasiado.
- Tu hermana Macha.
- Ay, es lo más, es lo más ella, es una motivación también para demostrarle esto de que se puede ir más por el mundo, ¿viste? Siempre trato de que se acerque, no para que sea modelo ni nada, sino para que vea que hay tanto en el mundo para descubrir, le digo, ¡vamos, animate, vamos de viaje juntas, hagamos esto! Y realmente sería mi sueño que se anime más, que vayamos y seamos esas compañeras de la vida y que vayamos. Sé que es un camino difícil de hacerlo porque cada uno con su cabeza tiene sus propios miedos y cosas que quedan y cada uno lleva su proceso de cómo enfrentar las cosas de la vida.
- Te mentí, ahora tengo otra. ¿Siempre hay una luz al final?
- Siempre.
- ¿Sos feliz?
- Muy feliz la verdad que sí y muy orgullosa, no me arrepiento de nada de lo que viví en mi vida, siento que todo fue por algo y es más le agradezco todos los días a Dios porque al fin y al cabo estoy acá, estoy cumpliendo mis sueños y sé que queda mucho por delante.

FOTOS @chrisbeliera
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