El secreto de sus ojos es una de las películas más emblemáticas del cine argentino y continúa siendo recordada por sus actuaciones, su historia y el impacto internacional que logró tras ganar el Oscar a Mejor Película Extranjera. Sin embargo, detrás del éxito también hubo momentos incómodos y situaciones inesperadas, como la que recientemente reveló Soledad Villamil.
Durante su participación en el programa de streaming El Show del Verano, acompañada por Flor Peña y Pilar Gamboa, la actriz recordó una experiencia que vivió durante el rodaje de la exitosa película dirigida por Juan José Campanella.
Villamil contó que todo ocurrió mientras grababan una escena en Tribunales junto a Ricardo Darín y Guillermo Francella, en una extensa jornada nocturna de filmación.

“Tenía que hacer una escena en la que mi personaje estaba muy serio, muy compungido. Yo estaba de un lado de un escritorio y Francella y Darín del otro lado”, explicó la actriz sobre el contexto de la secuencia.
Luego, detalló que los planos se filmaban por separado y que ella todavía tenía pendiente grabar su toma, mientras sus compañeros ya habían terminado esa parte de la escena. “Tenía que retarlos, básicamente tenía que estar muy seria”, recordó.

La actriz también explicó el agotador ritmo de trabajo que atravesaban durante esos días de rodaje. “Esta situación se dio 4:30 de la mañana, en esos horarios horribles porque filmábamos de 7 de la tarde a 7 de la mañana”, relató.
Una broma desafortunada
Fue entonces cuando ocurrió el episodio que desató la situación incómoda. “Se hizo primero el plano de ellos, entonces ya se lo sacaron de encima y ya era una situación de relax para ellos, pero yo tenía la responsabilidad de hacer mi plano. No voy a dar nombres, pero alguien se tira un pedo, también medio como para hacer reír al equipo, lo que un poco entiendo porque a esas horas de la madrugada se necesita algún tipo de aliciente”, contó sorprendiendo a todos en el estudio.
Aunque reconoció que entendía el cansancio y el clima distendido de la madrugada, confesó que la situación terminó afectándola emocionalmente porque no podía contener la risa en plena escena dramática.
“A mí me quedaba mi plano y me empecé a tentar, no podía parar de reírme. Fue una situación muy desgraciada. Alguien se desgració y yo me sentí desgraciada”, expresó con humor, aunque también admitió que en ese momento se enojó profundamente.
“Yo lloré y lloré hasta que después hice la escena. Hasta que después volví a mi casa enojadísima. Llegué al día siguiente enojadísima y le pude decir ‘Loco, esto es cualquiera’”, recordó.
Con sinceridad y humor, Soledad Villamil mostró el detrás de escena de una de las películas más queridas del cine argentino y dejó ver cómo incluso los proyectos más prestigiosos también están atravesados por momentos insólitos e inesperados.


