La tragedia ocurrida en el atolón Vaavu, en las islas Maldivas, sumó un nuevo y doloroso capítulo. Este sábado se confirmó la muerte de un buzo integrante de la Fuerza de Defensa Nacional del país asiático que participaba en el operativo de recuperación de los cuerpos de los turistas italianos fallecidos en una cueva submarina.
Según informó el vocero presidencial Mohammed Hussain Shareef, el rescatista sufrió una descompensación por “descompresión submarina” luego de ser trasladado a un hospital en la capital. “La muerte demuestra la dificultad de la misión”, expresó el funcionario, en referencia a las extremas condiciones en las que se desarrollan las tareas.
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El operativo se desarrolla en condiciones extremas, en una zona de cuevas submarinas complejas y de difícil acceso, donde días atrás quedaron atrapados los cinco buzos italianos. Hasta el momento, las autoridades lograron recuperar el cuerpo del capitán del barco, mientras continúan las tareas para localizar al resto de los fallecidos.

Quién era el rescatista fallecido
El rescatista fallecido fue identificado como Mohamed Mahdhee, integrante del equipo militar que había participado activamente en la coordinación del operativo. Incluso, había sido parte de las reuniones informativas con el presidente de Maldivas, Mohamed Muizzu, durante la visita al centro de operaciones.
El buzo fallecido formaba parte del equipo que trabaja desde hace días en la recuperación de los cuerpos de cinco italianos, entre ellos una profesora de ecología marina, su hija y otros investigadores, todos vinculados a la Universidad de Génova.
Los cinco buzos italianos fallecidos en el accidente fueron identificados como Monica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, los investigadores Federico Gualtieri y Muriel Oddenino, y el capitán del barco Gianluca Benedetti.

Las víctimas habían ingresado a una cueva submarina durante una inmersión que, según las primeras hipótesis, se habría visto afectada por una posible desorientación dentro del sistema de cavernas, problemas con el suministro de aire o una combinación de factores de extrema complejidad técnica.

El accidente ya había generado conmoción internacional, no solo por la muerte de los cinco buzos expertos, sino también por las dificultades que enfrenta el equipo de rescate en un ambiente donde cada maniobra implica un riesgo crítico.
La muerte del rescatista agrega ahora un nuevo nivel de impacto a una operación que continúa activa y bajo estricta supervisión de las autoridades locales, mientras se intenta avanzar en la recuperación de los cuerpos y en la reconstrucción de lo sucedido en las profundidades del océano Índico.



