Si te gusta la pasta pero buscás una versión más simple y rápida, estos ravioles abiertos son para vos. No necesitás armarlos uno por uno: con láminas de pasta, un relleno liviano y una manteca dorada, lográs un plato delicioso y con impronta gourmet.

Ingredientes para los ravioles:
Pasta
- 200 g de láminas de pasta (fresca o seca tipo lasaña)
Relleno
- 250 g de ricota
- Ralladura de ½ limón
- 2 cdas de queso rallado (parmesano o similar)
- Sal y pimienta
Salsa (la clave)
- 60 g de manteca
- Pimienta negra
Opcional: hojas de salvia, espinaca salteada o frutos secos
Preparación de los ravioles:
- Paso 1: En un bowl mezclá la ricota con la ralladura de limón, el queso rallado, sal y pimienta. La textura tiene que ser suave y aireada, no pesada. El limón le aporta frescura y hace toda la diferencia.
- Paso 2: Herví las láminas en agua con sal hasta que estén al dente. Escurrilas y agregales un chorrito de aceite para que no se peguen entre sí. Reservá.
- Paso 3: En una sartén, derretí la manteca a fuego medio. Dejala cocinar hasta que tome un color dorado y un aroma a nuez. Este punto es clave para el sabor. Si querés, podés sumar hojas de salvia para darle un toque extra.
- Paso 4: En el plato, colocá una lámina de pasta. Agregá una cucharada del relleno de ricota y cubrí con otra lámina. Podés hacer 2 o 3 capas, según qué tan abundante quieras el plato.
- Paso 5: Rociá con la manteca dorada caliente. Agregá pimienta negra y un poco más de queso rallado por encima.

Tips y variaciones para potenciar la receta
- Sumá limón: le da frescura y equilibra la cremosidad
- No sobrecargues: menos relleno = textura más liviana
- Manteca dorada sí o sí: es lo que transforma el plato
- Presentación prolija: capas bien armadas hacen la diferencia
- Extras: podés sumar espinaca, frutos secos o panceta crocante




