Si buscás una opción simple, reconfortante y llena de sabor, los papines gratinados son esa receta que siempre funciona. Con pocos ingredientes y un paso a paso accesible, podés lograr un plato cremoso, dorado y perfecto para compartir o resolver una comida sin complicaciones.
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Ingredientes
- ½ kg de papines
- 350 gr de queso crema
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- 100 gr de queso parmesano
Preparación
Paso 1: Lavá bien los papines y hervilos en agua con sal durante aproximadamente 15 minutos, hasta que estén tiernos pero firmes. Escurrilos y dejalos entibiar.
Paso 2: Una vez listos, realizales pequeños cortes o pliegues en la superficie para que absorban mejor la crema y los sabores.
Paso 3: En una sartén o fuente apta para horno previamente enmantecada, colocá una base de queso crema mezclado con sal, pimienta y nuez moscada.
Paso 4: Disponé los papines sobre esa base, acomodándolos de manera uniforme.
Paso 5: Cubrí con el resto del queso crema condimentado, asegurándote de que todos los papines queden bien impregnados.
Paso 6: Espolvoreá el queso parmesano por encima, creando una capa generosa para lograr ese gratinado dorado.
Paso 7: Llevá a horno precalentado a 200° hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Paso 8: Retirá, dejá reposar unos minutos y serví caliente.

