El pastel de acelga y ricota es una opción calentita que no falla. Combina ingredientes simples, mucho sabor y una preparación muy sencilla. Además, es una alternativa ideal para sumar más verduras a tus comidas sin resignar una textura cremosa y un gratinado irresistible.
Ingredientes
Para el pastel:
- 2 papas grandes
- 1 cebolla
- 1 atado de acelga
- 250 gramos de ricota
Para la salsa blanca:
- ¾ taza de leche
- 1 cucharada de maicena
- Queso cremoso a gusto
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto

Preparación
Paso 1: Pelá las papas y cortalas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de espesor. Hervilas hasta que estén tiernas, pero sin que lleguen a desarmarse.
Paso 2: Escurrilas muy bien y dejalas secar unos minutos. Luego llevalas al horno o a la freidora de aire hasta que comiencen a dorarse. Reservalas.
Paso 3: Picá la cebolla y rehogala en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente.
Paso 4: Lavá la acelga, retirale los tallos más gruesos y cortá las hojas. Incorporala a la sartén y cociná unos minutos hasta que reduzca su volumen.
Paso 5: Sumá la ricota, mezclá bien y condimentá con sal y pimienta. Reservá el relleno.
Paso 6: Prepará la salsa blanca mezclando la leche fría con la maicena. Llevá la preparación a fuego medio y revolvé constantemente hasta que espese.
Paso 7: Agregá el queso cremoso y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclá hasta obtener una salsa homogénea.
Paso 8: En una fuente para horno distribuí como base la mezcla de acelga y ricota.
Paso 9: Cubrí con las rodajas de papa doradas, condimentalas apenas con sal y volcá por encima la salsa blanca.
Paso 10: Llevá el pastel al horno precalentado a 180 °C durante unos 15 minutos, o hasta que la superficie quede bien gratinada y dorada.


