El trabajo remoto llego para quedarse y con él la necesidad de encontrar un lugar cómodo para trabajar.
Sin embargo, no todas las viviendas cuentan con una habitación disponible para destinar exclusivamente a un escritorio.

La arquitecta Constanza Delgado (en Instagram @arq.constanzadel) cuenta ideas para generar lugares de trabajo que son poco habituales y que pueden adaptarse para cumplir esa función sin alterar el funcionamiento de la casa.
1. Cloffice: dentro de un placard o vestidor
Una de las tendencias que más creció en los últimos años es el cloffice, una combinación entre closet y office.
Consiste en aprovechar el interior de un placard o un vestidor para incorporar un escritorio.
La gran ventaja es que al terminar el día basta con cerrar las puertas para que el espacio vuelva a verse completamente ordenado.
2. En el lavadero

Aunque no suele ser el primer lugar que viene a la mente, el lavadero puede convertirse en un pequeño espacio de trabajo. Si el sector está bien organizado, es posible incorporar una superficie de apoyo como una tapa rebatible para usar como escritorio.
Es una alternativa útil para quienes trabajan algunas horas por día y no necesitan un lugar permanente.
3. Debajo de la escalera

El espacio bajo la escalera suele desaprovecharse o usarse únicamente para el guardado. Sin embargo, si se cuenta con altura adecuada, puede transformarse en un escritorio compacto.
Es una forma de aprovechar metros que de otro modo quedarían inutilizados.
Dato importante: más allá del lugar elegido un buen home office depende de algunos aspectos básicos: contar con una silla cómoda, buena iluminación (preferentemente natural) enchufes cerca y espacio de guardado.

Con una planificación adecuada, incluso los rincones menos pensados pueden convertirse en un espacio de trabajo funcional sin necesidad de sumar metros cuadrados.
4. Escritorio: estudiar o trabajar ¡en el pasillo!
No todos los pasillos tienen que ser simplemente lugares de paso. Si cuentan con suficiente ancho, pueden incorporar un escritorio de poca profundidad sin afectar la circulación.

Esto es un modo de duplicar la utilidad de los metros cuadrados del espacio.
5. Integrado a una biblioteca

Las bibliotecas no solo sirven para guardar libros. Hoy es frecuente diseñarlas incorporando un escritorio. De esta manera, el puesto de trabajo se integra al mobiliario del living o de un estar sin generar la sensación de haber agregado un mueble más.
6. En un dormitorio de invitados

Cuando existe un cuarto que se utiliza solo de manera ocasional, puede funcionar perfectamente como espacio de trabajo el resto del tiempo.
Incorporar un escritorio junto a una cama rebatible o un sofa cama permite que el ambiente conserve ambas funciones sin dejar de lado la comodidad.
7. En un comedor diario

Muchas cocinas cuentan con un pequeño comedor diario que permanece desocupado durante gran parte del día.
En esos casos, una parte de la mesada o una mesa junto a una buena silla ergonómica pueden convertirse en un lugar práctico para trabajar, especialmente si se trata de tareas que no requieren demasiada privacidad.






