Si hay un estilo que se impone por sobre el resto, es el clavicut desflecado. Este corte, que descansa justo sobre las clavículas, se transformó en el favorito indiscutido porque soluciona el dilema entre el pelo corto y las melenas largas. Su secreto está en la textura: las capas invisibles y los desmechados en las puntas le quitan peso a la cabellera, logrando un movimiento natural sin esfuerzo.
Es una opción versátil que se adapta a todo tipo de rostros y texturas, siendo perfecto tanto para pelo lacio que busca cuerpo como para melenas con ondas que necesitan definición.
"El clavicut desflecado es el comodín perfecto de la temporada: le devuelve la textura y el movimiento al pelo sin tener que sacrificar el largo, logrando un marco que rejuvenece y estiliza las facciones de forma inmediata", nos contó el estilista Ale Reyes (@alereyes_hair).
Mirá También

Qué hacer y qué evitar si vas a cambiar el color de tu pelo: la guía experta para prevenir errores
Las claves del corte que es furor
- Largo estratégico: Al apoyar suavemente en la clavícula, estiliza la línea del cuello y los hombros.
- Movimiento y volumen: Las capas desmechadas aportan ligereza y evitan el "efecto casco" o pesado en las puntas.

- Bajo mantenimiento: Crece de forma armónica y no exige visitas constantes a la peluquería para mantener la estructura.
- Versatilidad de peinado: Se adapta tanto a un secado al aire libre para un look despeinado como a unas ondas armadas con bucleadora.
Cómo peinar el clavicut desflecado para lograr ese efecto natural y chic según Ale Reyes
- Para un acabado effortless (al aire libre): Aplicá un spray de sal marina o una crema de peinar liviana sobre el pelo húmedo, secá quitando la humedad con una toalla sin frotar y emparchá las puntas con las manos para marcar la textura natural.

- Para sumar volumen en las raíces: Usá un mousse de volumen en el cuero cabelludo y secá con el secador boca abajo, dirigiendo el aire desde la raíz hacia las puntas.
- Para ondas desenfadadas: Con una bucleadora o planchita, tomá mechas anchas intercalando el sentido del bucle, dejando siempre las puntas rectas para no acortar visualmente el largo.
- El toque final: Aplicá unas gotas de sérum o aceite liviano únicamente en las puntas para sellar el desmechado y aportar un brillo sedoso.

