El aroma de las cebollas y los puerros rehogándose despacio en la sartén anticipa una comida reconfortante y llena de sabor. Cuando ese salteado aromático se combina con una base dorada de papa y una cubierta bien gratinada de queso, el resultado en la mesa tienta a cualquiera. Esta versión horneada de buñuelos es una alternativa sin gluten y libre de harinas, perfecta para darle una segunda vida al puré que quedó en la heladera.
Con un molde para muffins o cupcakes como aliado, la propuesta de la creadora gastronómica @nataliasingluten resuelve de manera sencilla un plato que combina capas de texturas: una base firme, un relleno suave y cremoso, y el toque crocante del queso rallado al salir del horno.
Ingredientes
- Puré de papas (la cantidad que haya quedado de una preparación previa)
- 5 puerros
- 2 cebollas grandes
- 4 huevos
- 200 g de queso crema
- Sal, cantidad necesaria
- 1 cucharadita de pimienta negra
- Queso de rallar, cantidad a gusto (para el relleno y para gratinar)
- Aceite vegetal en aerosol (para la placa)
Preparación paso a paso
- Cocinar los vegetales: Cortar las cebollas en juliana y llevarlas a una sartén a fuego bajo.
- Sumar el puerro: Cortar la parte blanca de los puerros e incorporarla a la sartén cuando las cebollas estén a mitad de cocción. Dejar transparente y tierno el salteado.
- Armar las bases: Rociar una placa de silicona para cupcakes con aceite vegetal. Rellenar cada cavidad hasta la mitad con el puré de papas frío o a temperatura ambiente.
- Primer horneado: Llevar la placa al horno precalentado a 180 ºC y cocinar hasta que la superficie del puré se note dorada.
- Mezclar el relleno: Con el salteado de cebolla y puerro listo, condimentar en un bowl con sal y la cucharadita de pimienta negra. Agregar los 4 huevos, el queso crema y una parte del queso de rallar. Mezclar bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Completar los moldes: Retirar la placa del horno y volcar la mezcla sobre las bases de puré precocidas hasta llenar las cavidades.
- Gratinar: Cubrir la superficie con más queso de rallar a gusto y llevar nuevamente al horno a 180 ºC hasta que la preparación quede bien gratinada y dorada.


