El error más común al empezar el método curly y cómo evitarlo
 

Cómo adoptar el método curly sin frustrarte: la claves según una experta

Cómo adoptar el método curly sin frustrarte: la claves según una experta
Compraste el gel viral, probaste mousses y cremas de peinar, pero tus rulos siguen sin definirse como esperabas. Según la especialista Georgina Buscaglia, el error más común no está en el producto sino en elegir fórmulas que no responden a las necesidades reales de tu pelo.

El escenario se repite una y otra vez. Un video en TikTok, una rutina que parece infalible y ese mousse que promete rulos definidos sin frizz. Pero después de probarlo, el resultado no se parece en nada al de las redes: el pelo queda duro, pesado, sin movimiento o directamente no cambia.

Ahí aparece una de las mayores frustraciones dentro del método curly. Y también uno de los errores más comunes. “No todos los rulos necesitan las mismas texturas, ni la misma fijación, ni el mismo peso cosmético”, explica Georgina Buscaglia, especialista en color y cuidado del pelo de Exhala Peluquería (@exhalapeluqueria).

Entender la fibra y observar cómo responde el pelo puede cambiar por completo la rutina. Porque muchas veces no se trata de sumar más productos sino de elegir mejor.

Cómo detectar qué tipo de fibra tiene tu pelo

El método curly suele asociarse rápidamente al tipo de rulo, pero Buscaglia remarca que la fibra también cumple un rol clave. Ahí es donde muchas veces aparece el problema: copiar rutinas ajenas sin mirar qué necesita realmente el propio pelo.

En los cabellos finos, por ejemplo, el exceso de nutrición puede jugar en contra. Cremas densas, aceites intensos o productos demasiado pesados terminan aplastando el rulo y quitándole movimiento.

¿Cómo reconocer este tipo de fibra? El pelo suele sentirse liviano, las ondas o rulos pierden forma rápido y cualquier exceso de producto deja sensación de pelo “pegado” o sin volumen.

En esos casos, la especialista señala que suelen funcionar mejor:

  • Mousses livianos.
  • Espumas aireadas.
  • Geles fluidos.
  • Cremas de peinar acuosas.

“La idea es definir sin endurecer ni bajar el movimiento natural”, detalla Buscaglia. Muchas veces, esos rulos suaves o esas ondas que se caen rápido no necesitan más cantidad de producto sino fórmulas más livianas.

Cuando el pelo necesita más estructura y nutrición

Del otro lado aparecen los rulos más cerrados o las fibras gruesas. Acá el problema suele ser inverso: el mousse parece desaparecer, el pelo se infla a las pocas horas y el frizz vuelve rápidamente.

La fibra gruesa generalmente se siente más resistente, tiene mayor volumen natural y muchas veces se percibe más seca al tacto. Los rulos tienden a expandirse si no reciben suficiente nutrición o control.

Para este tipo de pelo, Buscaglia indica que suelen responder mejor:

  • Cremas de peinar más densas.
  • Geles de fijación intensa.
  • Productos con aceites o mantecas.
  • Leave-ins nutritivos.

“Este tipo de cabello necesita más peso para mantenerse definido”, explica la especialista.

El contraste suele ser evidente. Mientras una fibra fina pierde forma con demasiada crema, un rulo más cerrado necesita estructura para sostenerse.

Ondas suaves: por qué menos producto puede funcionar mejor

En los pelos ondulados aparece otro error frecuente: replicar rutinas pensadas para rulos más definidos.

Capas y capas de producto, geles intensos o demasiada fijación pueden terminar apagando la onda natural. El resultado suele verse rígido, apelmazado y sin movimiento.

Por eso, muchas ondas funcionan mejor con rutinas más simples. Un leave-in liviano combinado con mousse o un gel suave muchas veces alcanza para lograr definición sin perder naturalidad.

“A veces menos producto genera más definición”, remarca la especialista.

La porosidad, el detalle que cambia todo

Hay otro punto que puede modificar completamente cómo responde el pelo: la porosidad.

Un pelo decolorado, alisado o muy dañado no absorbe igual los productos. En esos casos, muchas veces necesita fórmulas más nutritivas o productos que ayuden a sellar la fibra para controlar el frizz.

Por eso un mismo gel puede funcionar perfecto en un pelo virgen y no dar resultado en uno procesado químicamente.

Lejos de las fórmulas únicas que suelen mostrarse en redes sociales, Buscaglia insiste en que el método curly tiene mucho de observación y adaptación. El cambio, muchas veces, aparece cuando dejamos de comprar productos por tendencia y empezamos a elegirlos según lo que realmente necesita nuestro pelo.

 
   

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