Mario Pergolini siempre fue un experto en el arte de manejar el misterio alrededor de su círculo íntimo. Sin embargo, en una charla reciente en Otro día perdido (elTrece) junto a Rada y Evelyn Botto, el empresario se permitió un momento de cercanía para presentar, aunque sea desde el relato, a Sandra Pergolini, su hermana mayor.
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Sandra, que es un año y medio mayor que el conductor, eligió una vida diametralmente opuesta a la exposición mediática de Mario. Mientras él construía un imperio en la radio y la televisión, ella se dedicaba a los libros y a una carrera universitaria que, según las palabras del propio Pergolini, la sitúa en un escalón de mayor inteligencia práctica y académica dentro de la familia.
Una profesional de bajo perfil
Durante la entrevista, Mario sorprendió al dar a entender cuál es la profesión de su hermana. Ante la pregunta de si ella era universitaria, el conductor no solo lo confirmó, sino que lanzó pistas claras sobre su actividad en el quirófano. "No opera... ¿no abre gente y opera?", bromearon en la mesa, a lo que él respondió con complicidad sobre la capacidad de Sandra para enfrentar situaciones que a él le resultarían imposibles.
"Tiene un cuchillo en la mano... sabe de dónde cortar", comentó Mario, dejando ver que Sandra es cirujana y posee una matrícula profesional que la avala. Con el humor que lo caracteriza, el conductor marcó la diferencia entre sus habilidades y las de su hermana: "A mí me decís 'abrí a alguien' y no sabría qué hacer. Ella sabe hacer mejor su trabajo".
El sostén de la familia
Esta mención de Mario hacia Sandra no es un dato menor, considerando la historia familiar que los rodea. Como ya se ha mencionado en otras oportunidades, Sandra fue quien mantuvo el vínculo con Edmundo, el padre de ambos, hasta su fallecimiento en 2022. Mientras que Mario mantenía una relación distante y fría con su progenitor, su hermana fue el nexo que permitió que la asistencia familiar estuviera presente cuando fue necesaria.
Hija de Edmundo Silvestre y Beatriz Mancione, Sandra Pergolini sigue eligiendo el anonimato y la privacidad de su consultorio. Para Mario, ella es simplemente "una gran hermana", alguien a quien respeta por su capacidad intelectual y por haber transitado un camino profesional exigente, lejos de las luces y los micrófonos, pero con la precisión que solo un cirujano puede tener.

