Un experto en maquillaje explicó cómo adaptar el delineado según cada tipo de ojo para lograr distintos efectos en la mirada y evitar errores comunes.
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Frente al espejo, el gesto parece simple: delinear el ojo y seguir con el maquillaje. Pero ahí, en apenas unos milímetros de trazo, puede cambiar todo. La forma, el grosor, la dirección y hasta el punto exacto donde empieza el delineado modifican el efecto final de la mirada.
A veces el resultado acompaña lo que buscabas. Otras, no tanto. Un delineado demasiado recto, una cola que cae o un trazo muy grueso pueden endurecer la expresión o cerrar visualmente el ojo. Por eso, entender qué diseño va con cada tipo de ojo hace la diferencia.
“El diseño del ojo debe adaptarse a su morfología para lograr equilibrio, armonía y el efecto deseado en la mirada. La correcta elección del delineado, junto con el tipo de pestañas, permite modificar ópticamente la forma del ojo y potenciar sus características”, explica Nahuel Puentes, Fashion Makeup Artist y especialista en producciones de moda.
Qué delineado elegir según la forma de tus ojos
Cada tipo de ojo tiene una estructura distinta y, a partir de eso, cambia también el efecto que genera el maquillaje. Ahí es donde aparecen pequeños ajustes que transforman por completo la mirada.

Ojos alargados: cómo equilibrar la mirada
En los ojos alargados, la idea es aportar sensación de amplitud para equilibrar la longitud natural del ojo. Para eso, Nahuel Puentes recomienda delinear bien la línea de pestañas superior e inferior en tonos marrones o negros suaves.
En este caso, conviene evitar colas demasiado largas o picos marcados en el lagrimal, porque acentúan aún más el efecto alargado. En cuanto a las pestañas, funcionan mejor los diseños uniformes o con mayor longitud en el centro, generando un efecto “open eye” que abre la mirada sin extenderla.

Ojos saltones: el delineado que aporta profundidad
Cuando los ojos son saltones, el objetivo cambia. Ahí se busca dar profundidad y estructura a la mirada.
“El delineado debe trabajarse más marcado en la línea superior y en tonos oscuros”, detalla el experto. Incluso puede engrosarse levemente el trazo para generar más definición.
También recomienda sumar sombras mate y evitar acabados excesivamente brillosos, ya que aportan más volumen. Las pestañas ideales son las de efecto cat eye, con mayor longitud hacia el extremo externo. En cambio, los delineados demasiado finos no suelen funcionar porque no generan suficiente estructura visual.

El truco para levantar la mirada en párpados caídos
En los párpados caídos o encapotados, el maquillaje apunta a elevar visualmente el ojo y generar un efecto más abierto.
Ahí aparece la técnica de “ala de ángel”: un delineado fino, elevado y apenas esfumado que se direcciona hacia la ceja y supera el pliegue natural del ojo. El resultado genera un efecto lifting inmediato.
Las pestañas acompañan ese movimiento, priorizando longitud en el extremo externo sin aportar peso excesivo. Según el especialista, es importante evitar engrosar el delineado en el centro del ojo o seguir exactamente la forma del pliegue, porque eso termina cerrando la mirada.
Ojos rasgados: acompañar la forma natural
En los ojos rasgados, la clave está en respetar y acompañar su estructura natural. Para eso, se recomienda un delineado con colita sutil y ascendente, siguiendo la dirección propia del ojo.
Las pestañas tipo cat eye o fox eye ayudan a reforzar ese efecto. En cambio, los delineados rectos o descendentes pueden endurecer la expresión y modificar la armonía natural de la mirada.

Qué tener en cuenta en ojos maduros, juntos o separados
Con el paso del tiempo, la textura del párpado cambia y el maquillaje también necesita adaptarse. En ojos con piel madura, Nahuel Puentes recomienda delineados difuminados, hechos con productos cremosos o sombras, evitando líneas rígidas o demasiado secas.
Las pestañas funcionan mejor en versiones naturales o de densidad ligera a media, evitando exceso de volumen o peso que marque el párpado.
En ojos juntos, el objetivo es generar sensación de mayor separación. Por eso, el delineado debe comenzar desde la mitad del ojo hacia afuera, evitando cargar el lagrimal. Las pestañas, en este caso, concentran longitud y volumen en el extremo externo, especialmente en estilos cat eye o medias pestañas.

Por el contrario, en ojos separados, se busca acortar visualmente la distancia entre ambos. Ahí el delineado puede comenzar desde el lagrimal e incluso remarcarlo suavemente. Las pestañas funcionan mejor con diseños uniformes o con leve énfasis en el centro, evitando extender demasiado el extremo externo.
Al final, más allá de tendencias o técnicas virales, el delineado funciona mejor cuando acompaña la forma natural de cada ojo. Y ahí es donde pequeños cambios en el trazo pueden transformar por completo la mirada.
Agradecemos al Fashion Makeup Artist y especialista en producciones de moda, Nahuel Puentes (@nahuelito405)
Fotos: Pinterest

