El diario y el álbum de fotos de sus días en un departamento en Brooklyn de una artista argentina

Sofía Willemoës es artista, diseñadora y empresaria. Vive en Manhattan desde hace dos años. Y aprovechó el stop de la pandemia para salir de paseo por Brooklyn y darse el gusto de instalarse unos días en esta tradicional, pintoresca y diferente zona de Nueva York.

Sofía Willemoës en su departamento en Brooklyn. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.

Siempre quise vivir unos días en Brooklyn, y aprovechando el verano y que mis hijos tenían clases online por la pandemia, decidí dar primero una vuelta por la playa, hacer un viaje en motorhome y después pasar e instalarme unos días en Brooklyn, antes de regresar nuevamente a Manhattan.

Me gustó mucho la experiencia. Los días transcurrieron la mayor parte del día en Prospect Park, un parque urbano de 200 hectáreas, a 2 cuadras del townhouse donde estábamos.

Brooklyn, un poco más lejos del ruido de NY. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
La naturaleza estalla en Prospect Park. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Vista de un paseo por Prospect Park. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.

Es un área desbordantes de naturaleza, con espacios ideales para picnics al lado del lago, una zona de conciertos al aire libre, boathouse y mucho más.

Los vecindarios de Prospect Heights y Park Slope alrededor del parque irradian paz y un estilo de vida mucho más tranquilo que el de la ciudad. En ellos hay una gran idea de comunidad; los vecinos se conocen y comparten la vida diaria.

La gente que conocí de Brooklyn busca calidad de vida, están en contacto con la naturaleza, apuestan a una vida más saludable y le dan mucha importancia a la sustentabilidad y a comer orgánico.

La arquitectura tradicional de Brooklyn. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Vivir en Brooklyn: un lujo que se pudo dar la artista argentina. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Una postal de Brooklyn con su fabuloso puente. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.

También es atractiva su diversidad cultural, y a nivel diseño y arquitectónico, es muy interesante.

Los townhouses, con pequeños jardines en el fondo, son los protagonistas del paisaje Y alrededor hay cafecitos muy lindos, como el Gran Caffe de Martini, atendido por sus dueños, provenientes de Italia y Colombia, ubicado en la calle Vanderbilt, donde hay muchos restaurantes y cafés para explorar.

Sofía con su amiga Cecilia Reboursin, en un café en Brooklyn. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
El Gran Caffe de Martini. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.

Allí fui varias veces a encontrarme con mi amiga Cecilia Reboursin, quien me recomendó la zona y vive allí con su familia hace un par de años.

Era como ir a un café del interior de Argentina, donde conocés a los dueños y te quedás siempre un rato más charlando.

Si no fuera por el colegio de mis hijos -que es en la ciudad- Brooklyn es un lugar en el que me encantaría vivir. Extraño mucho conocer a tus vecinos y sentarte a tomar un “drink” en el jardín, esa espontaneidad que tenemos en Argentina de encontrarnos con nuestros amigos sin tener que planearlo por lo menos con dos semanas de anticipación.

La escuela online desde el living de Brooklyn. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
El depto de Sofía Willemöes en Brooklyn. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Deco neta, cálida y moderna. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Un dormitorio en Brooklyn: ¡sueño cumplido! Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.
Sofía Willemöes se instaló unos días en Brooklyn antes de regresar a Manhattan. Foto: gentileza SW/prensa Lucila Ivanoski.

La autora: Sofía Willemoës es artista, diseñadora y empresaria. Vive en Nueva York desde hace dos años, en familia y, en su estudio en The Assemblage, NYC, desarrollando su marca a través de la cual propone una combinación de diseño, arte y tecnología.

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