En un casamiento campestre con Milton Cámara, Rochi Igarzábal apostó por un estilismo de novia que combinó glamour, minimalismo y una fuerte impronta personal.
La actriz llevó un vestido de seda en tono off white, de silueta al cuerpo con falda levemente evasé y una delicada cola que acompañaba el movimiento. El modelo se destacó por su cuello halter volcado, que aportó sofisticación, y por un detalle clave: la espalda semi descubierta con transparencias, que sumó un aire sensual sin perder elegancia.
El look es obra de la diseñadora argentina Angie Biani, quien logró un equilibrio entre lo clásico y lo moderno, en sintonía con el espíritu relajado de la celebración.
En línea con esta estética minimalista, Rochi prescindió de tocado y tul. Optó por llevar el pelo suelto, con leves ondas naturales, reforzando un beauty look fresco y descontracturado. El maquillaje, en tonos neutros, acompañó esa misma idea: resaltar sin recargar.


Como complemento, eligió un ramo de flores naturales compuesto por calas blancas, que aportaron un toque orgánico y elegante al conjunto.
Durante la fiesta al aire libre, se cubrió del frío con un abrigo corto de piel sintética en color blanco, sin perder coherencia estética. El look se completó con una mini cartera forrada en seda blanca y decorada con perlas, un detalle sutil que terminó de definir un estilismo romántico y moderno.

Con esta elección, Rochi Igarzábal reafirmó una tendencia cada vez más fuerte entre las novias: apostar por lo minimalista, lo romántico y lo auténtico.



