Julieta Puente atraviesa uno de los momentos más felices de su vida desde el nacimiento de Serena, la primera hija que tuvo junto a Facundo Miguelena. Sin embargo, la influencer decidió volver a mostrarse auténtica con su comunidad y habló sin filtros sobre el proceso de recuperación tras la cesárea, una experiencia que según confesó, está siendo mucho más difícil de lo que imaginaba.
Este domingo 12 de julio, la creadora de contenido compartió un video desde su cama en el que explicó los dolores y las dificultades físicas que todavía enfrenta a casi dos semanas del parto.
“No sé si es muy esperanzador mi mensaje, pero tengo que ser sincera sobre cómo me siento post cesárea porque si no, no estaría siendo fiel a mí misma y a nuestra relación honesta”, expresó antes de comenzar su relato.

El testimonio de Julieta sobre el postparto
En su testimonio, Julieta contó que muchas mujeres le habían transmitido que la recuperación de una cesárea era sencilla, por lo que la intensidad de los dolores la tomó completamente por sorpresa.
“Tal vez lo que me pasó le está pasando a todas, pero a mí nunca ninguna mujer me dijo que era así la recuperación. Todos los mensajes que me llegaban eran sobre que era una boludez. Yo no siento que me esté recuperando rápido”, aseguró.
La influencer explicó que el dolor no está localizado en la cicatriz externa, sino en el interior del abdomen. “A mí me duele la panza, no la herida. No tengo ningún punto. Me hicieron la cesárea increíble. Todavía tengo el pad y el pañal porque seguís teniendo pérdidas durante varios días. Algunas mujeres más, otras menos, otras ni tienen”, contó mientras mostraba las prendas que aún utiliza durante el posparto.
También reveló que el próximo martes le retirarán el apósito protector y comenzará con el tratamiento para la cicatrización. “No me preparé porque no me dijeron que iba a doler así”, confesó.
Los desafíos del periodo post cesárea
Julieta explicó que lleva 13 días de recuperación y que continúa necesitando analgésicos para sobrellevar el dolor.
“La herida ni la siento. El dolor está adentro de la panza, en las siete capas que te cortan. Es una cirugía. Creo que lo más difícil es que no te podés quedar acostada porque tenés que dar la teta, levantarte, atender al bebé”, reflexionó.
Además, contó que uno de los malestares se agravó porque no pudo seguir una de las recomendaciones médicas.
“Después de la cesárea te dicen que no tenés que hablar para no llenarte de gases. Yo hablé un montón. Vino toda nuestra familia y no pude no hablar”, recordó entre risas, explicando que eso le provocó inflamación abdominal.
“Ahora, con trece días, me sigue doliendo. Sigo tomando calmantes, menos que antes, pero los sigo tomando”, agregó.
Más allá de las dificultades físicas y del cansancio propio del puerperio, Julieta aseguró que intenta transitar esta etapa con optimismo y mucho amor.
“Yo estoy poniéndole onda a todo. Estoy sin dormir, me explotan las tetas, me duele la panza, me miro al espejo y no me gusta cómo me veo. Pero me miro con amor. Nada me hace sentir mal porque la miro a ella y estoy feliz”, expresó con emoción.
Con este testimonio, Julieta volvió a visibilizar una realidad que muchas mujeres atraviesan después del parto, apostando por un relato honesto que busca acompañar y generar empatía con otras madres.
Créditos: Instagram


