Cuidado del cabello en invierno: los hábitos que hacen la diferencia
 

Cuidado del cabello en invierno: estos son los hábitos que hacen la diferencia

cabello destacada
El frío, el viento y la calefacción pueden resecar el cabello, aumentar el frizz y favorecer el quiebre. Descubrí los mejores consejos para cuidar tu pelo durante el invierno y mantenerlo sano, brillante e hidratado.
Belleza
Google Logo

Seguí a Para Ti en
Google

Belleza

Con la llegada del invierno, el pelo suele ser uno de los grandes afectados por el cambio de estación. El frío, el viento, la calefacción y los cambios bruscos de temperatura favorecen la deshidratación de la fibra capilar, lo que provoca más frizz, puntas resecas y una mayor tendencia a que el cabello se enrede y se quiebre.

Por eso, adaptar la rutina de cuidado capilar a esta época del año es fundamental para conservar el pelo saludable, brillante y fuerte. Desde pequeños cambios en el lavado hasta el uso de productos específicos, estos son los consejos que no pueden faltar en tu rutina.

Evitá irte a dormir o salir de tu casa con el pelo mojado

Aunque muchas veces parece un detalle menor, salir con el pelo húmedo o acostarte sin secarlo puede favorecer el quiebre de la fibra capilar durante el invierno.

Siempre que puedas, asegurate de secarlo por completo antes de salir o de acostarte.

Usá máscaras nutritivas una vez por semana

En invierno, el pelo pierde hidratación con mayor facilidad, por lo que necesita un plus de nutrición.

Incorporar una máscara capilar o cremas de hidratación una vez por semana ayuda a reparar la fibra, devolverle elasticidad y mantener las puntas suaves. Elegí productos con ingredientes hidratantes y nutritivos para reforzar el cuidado durante los meses más fríos.

Evitá las duchas muy calientes sobre el cuero cabelludo

Aunque un baño bien caliente resulta tentador cuando hace frío, el agua a altas temperaturas puede resecar y posteriormente resquebrajar tanto el cuero cabelludo como el cabello.

Aunque un baño bien caliente resulta tentador cuando hace frío, el agua a altas temperaturas puede resecar y posteriormente resquebrajar tanto el cuero cabelludo como el cabello.
Aunque un baño bien caliente resulta tentador cuando hace frío, el agua a altas temperaturas puede resecar y posteriormente resquebrajar tanto el cuero cabelludo como el cabello.

Lo ideal es lavar el pelo con agua tibia y finalizar con un enjuague más fresco. Esto ayuda a conservar la hidratación natural, reduce la resequedad y aporta más brillo.

Aplicá protectores térmicos

Si usás secador o cualquier herramienta de calor, el protector térmico se vuelve un paso indispensable.

Además de crear una barrera frente a las altas temperaturas, muchos productos incorporan filtros UV, que también ayudan a proteger el cabello de las agresiones externas y del daño ambiental.

No abuses de las herramientas de calor

Durante el invierno solemos recurrir más al secador, la planchita o el rizador para evitar salir desprolijas. Sin embargo, el uso excesivo de estas herramientas puede reducir la hidratación natural del cabello y favorecer el quiebre.

Durante el invierno solemos recurrir más al secador, la planchita o el rizador para evitar salir desprolijas. Sin embargo, el uso excesivo de estas herramientas puede reducir la hidratación natural del cabello y favorecer el quiebre.
Durante el invierno solemos recurrir más al secador, la planchita o el rizador para evitar salir desprolijas. Sin embargo, el uso excesivo de estas herramientas puede reducir la hidratación natural del cabello y favorecer el quiebre.

Siempre que sea posible, utilizalas a temperatura media y solo cuando realmente sea necesario. También es recomendable dejar algunos días de descanso para que el cabello recupere su equilibrio.

Mantenete hidratada tomando suficiente agua

La hidratación también empieza desde adentro. Beber agua a diario contribuye al buen estado de la piel, las uñas y el cabello.

La hidratación también empieza desde adentro. Beber agua a diario contribuye al buen estado de la piel, las uñas y el cabello.
La hidratación también empieza desde adentro. Beber agua a diario contribuye al buen estado de la piel, las uñas y el cabello.

Aunque durante el invierno la sensación de sed disminuye, mantener una buena hidratación ayuda a que el pelo conserve su elasticidad, brillo y resistencia frente a las agresiones externas.

Con una rutina adaptada a la estación y algunos cuidados simples, es posible mantener el cabello sano durante todo el invierno y prevenir problemas como el frizz, la resequedad y el quiebre antes de que aparezcan.

Créditos: Pinterest

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig