Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: cómo reconocer la enfermedad y qué hacer para ayudar cuando podemos reconocer sus síntomas – Revista Para Ti
 

Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: cómo reconocer la enfermedad y qué hacer para ayudar cuando podemos reconocer sus síntomas

Tomar conciencia de la existencia de esta enfermedad mental es el primer paso para ayudar a quienes la padecen. Crear conciencia en cada ámbito posible contrinuye, además a desestigmatizarla y a reconocer que es más frecuente de lo que se cree y que padecerla no tiene que ver con la voluntad de alguien que se niega a "ponerse bien", sino con una condición mucho más profunda que debe ser abordada por profesionales idóneos. Consultamos a varias especialistas que hablaron del tema en profundidad. 

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define depresión a un trastorno mental del ánimo frecuente, que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Es una patología que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta o encuentra placer, así como por la incapacidad para realizar las actividades cotidianas, durante al menos un período de dos semanas.

"Hoy más que nunca debemos visibilizar la importancia de cuidar la salud mental de la población ya que la situación mundial por la pandemia ha llevado a un mayor reporte de consultas por ansiedad y depresión. El miedo, la frustración y la tristeza han sido emociones que probablemente todas las personas han sentido, sin embargo los casos diagnosticados de trastornos depresivos se han ido incrementando por todos los cambios que este contexto conlleva. Así como el último tiempo el foco se ha puesto en cuidar la salud física para no contraer COVID, a dos años de esta pandemia, el cuidado de la salud mental tiene que ser prioridad de cada sector social para prevenir cuadros como la depresión que hoy en este día de lucha invitamos a tomar conciencia", enfatiza la Lic. Melisa Mirabet (MN. 65.390), Psicóloga especialista en gestión emocional y alto rendimiento.

En este sentido, la doctora Cecilia Salas Gatti -(M.N.: 59577), Psicóloga y Directora Ejecutiva de Casaclub Baires.- añade: "Las últimas investigaciones han demostrado que durante el 2020 los casos de personas con depresión a nivel global aumentarán un 28%. Sobre todo en los países dónde se presentó mayor cantidad de contagio y mayores medidas restrictivas en la movilidad de las personas. Lo cual resulta sumamente preocupante, considerando que todavía la pandemia COVID 19 no terminó y no es el único trastorno psiquiátrico que presentó un aumento tan relevante".

¿Qué puedo hacer si detecto que alguien cercano presenta algún síntoma? "Lo primero que debemos hacer es reconocer que esa persona está pasando por un momento de mucha apatía y angustia. Donde pequeñas actividades diarias, como levantarse, bañarse, tender la cama, pueden resultar un gran desafío. Es sumamente necesario comprender esto, ya que muchas veces las personas en el intento de ayudar terminan haciendo acciones que no colaboran con el otro", apunta la doctora Salas Gatti.


Qué hacer


-Solicitar ayuda de un profesional.

-Promover actividades que la persona disfrutaba.

-Promover el apoyo social y familiar.

-Acompañe a hacer actividad física.

-Escuchar de manera activa y empática.

Qué no hacer

-Enojarse.
-Frustrarse cuando no se obtienen los resultados esperados.

-Sugerir medicación sin consulta profesional.

-No decirle que es vago.

La depresión se supera utilizando los fármacos adecuados y con psicoterapia.

"La mayoría de las personas con depresión no necesita ser hospitalizada. Sin embargo, algunas lo requieren, especialmente, si tienen ideas de suicidio o lo han intentado, si están demasiado débiles por la pérdida de peso o si tienen riesgo de sufrir problemas cardíacos a causa de su estado de inquietud", afirma la Lic. Cynthia Zaiatz (MN 60.105. MP 96.892), jefa del servicio de Salud Mental del Sanatorio Modelo de Caseros.

Por otro lado, añade que: "Los actuales modelos psicosociales de depresión otorgan un papel de suma importancia a los factores del estrés ambiental. Sin embargo, es fundamental considerar las fuentes que generan estrés en el individuo para así poder caracterizar adecuadamente el contexto psicosocial de las personas deprimidas. Existe una mejora en la función psicosocial cuando los síntomas depresivos se ven reducidos, percibiendo así que la persona va adquiriendo la capacidad de establecer sus redes de apoyo", finaliza la especialista.

Cómo reconocer la depresión (y no confundirla con "tristeza")

Es importante diferenciar entre la depresión clínica y la tristeza que experimentamos todos las personas frente a determinadas situaciones. Es normal y transitorio sentir tristeza cuando muere un familiar o ante problemas laborales, por ejemplo. En cambio la depresión clínica es mucho más acentuada y reviste otra gravedad.

Cuando hablamos de depresión, estamos haciendo referencia a un cuadro psicopatológico que se caracteriza por un estado de ánimo deprimido que hace que quien lo padezca tenga poca energía, falta de concentración, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa e incluso baja autoestima.  Las razones que conllevan a dicho cuadro pueden ir desde una vulnerabilidad biológica, a eventos vitales estresantes que pueden ser predisponentes en su etiología.

Para poder diagnosticar la depresión, siempre debe hacerlo un profesional de la salud mental ya que es quien se encuentra habilitado y con los conocimientos y experiencia suficiente para realizar una evaluación de los signos y síntomas que se presentan en la persona. El arribo diagnóstico puede incluir entrevistas clínicas, observación, utilización de escalas y cuestionarios, la propia expresión subjetiva de la persona, entre otros. Algunos criterios a pesquisar que se establecen son: un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día; disminución del interés en todas o casi todas las actividades; presencia de alteraciones de sueño ya sea insomnio o hipersomnia; cansancio, la fatiga o la pérdida de energía;  presencia de pensamientos recurrentes de muerte, entre otros.  

Lo que no debe hacerse nunca frente a alguien que presenta síntomas es naturalizarlo. Suele hacerse mucho con los adolescentes que los padres mencionan “se la pasa durmiendo como todos los de su edad”, cuando quizás estamos frente a algo menester de atención. Tampoco es correcto aconsejar con frases invalidantes como “estás mal porque querés”, cuando poder salir adelante de la depresión y lograr una reducción sintomática requiere de múltiples intervenciones como ser un espacio psicoterapéutico, un plan farmacológico, a veces es necesario incluir acompañamiento terapéutico y hasta trabajar con psicoeducación familiar.

Es importante saber que más allá de una vulnerabilidad orgánica, la depresión también puede ocurrir si no tiene antecedentes familiares del cuadro, ya que existen ciertas incidencias y factores de riesgo que pueden influir en la etiología del trastorno. Algunos factores de riesgo a considerar son:

  • el sexo y la edad, ya que es más prevalente en mujeres y en personas en un rango etario de entre 18 y 40 años.
  • los factores sociales, como el aislamiento social, dificultades económicas o estar en situación de desempleo.
  • la presencia de eventos vitales estresantes, como puede ser la muerte de alguien cercano, una ruptura amorosa o divorcio, etc.
  • el  consumo de alcohol o drogas.
  • enfermedades médicas como tiroides hipoactiva, los tratamientos prolongados, migraña, las enfermedades cardíacas, la diabetes, entre otras.

Estos factores de riesgo aislados no son suficientes para provocar una depresión como tal, pero sumados y sostenidos el tiempo, pueden tomarse como un signo de alarma que terminan influyendo en la aparición de la patología.

La depresión en niños y adolescentes

"En niños y adolescentes, la depresión es una enfermedad psiquiátrica bastante frecuente. Está clasificada dentro de los llamados "trastornos del humor". Se estima que aproximadamente un 5%, o 1 de cada 20 niños y adolescentes, tendrá un episodio depresivo antes de cumplir los 19 años", explica la Lic. Mara Fernández (M.N. 36031), Psicóloga especialista en TCA, mientras añada que suelen presentarse estos síntomas:

  • Sensibilidad extrema al rechazo o poca resistencia ante los fracasos o errores.
  • Irritabilidad elevada, ira u hostilidad extrema.
  • Tristeza frecuente o episodios de llanto, como también sentimiento de desesperanza.
  • Disminución de su interés en actividades, o dificultad para divertirse en actividades que previamente eran sus preferidas.
  • Ausentismo o disminución del rendimiento escolar.
  • Problemas de concentración.
  • Cambio importante en los hábitos alimentarios o del sueño.
  • Pensamientos o expresiones sobre la muerte o intención de suicidarse activa o pasivamente.
  • Aislamiento social o falta de comunicación.
  • Autoestima baja.

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