Lo que comemos no solo impacta en nuestro peso o energía diaria: también puede definir cuántos años vivimos y, sobre todo, cómo envejecemos. Así lo demuestra un estudio publicado en la revista Nature, que analizó datos de más de 100.000 personas durante más de tres décadas.
La investigación detectó un patrón claro: quienes vivían más años y enfermaban menos compartían ciertos hábitos alimentarios. En base a estos resultados, el médico cardiólogo Ariel Kraselnik (MN 149.924 / MP 26.170), especialista en prevención y medicina del estilo de vida, explica cuáles son las claves para una alimentación que favorezca la longevidad.
Qué alimentos conviene comer más seguido
Según el estudio, las personas con mejor envejecimiento priorizaban alimentos naturales, especialmente de origen vegetal. Entre ellos:
- Frutas
- Verduras
- Granos enteros
- Legumbres
- Semillas
Este tipo de alimentación aporta nutrientes esenciales como fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, fundamentales para prevenir enfermedades y mantener una buena salud general.

Qué alimentos es mejor reducir
En contraposición, quienes tenían peor salud a largo plazo consumían con mayor frecuencia:
- Carnes rojas
- Carnes procesadas (fiambres, embutidos)
- Bebidas azucaradas
- Alimentos ultraprocesados (snacks, golosinas, galletitas)
Estos productos están asociados a un mayor riesgo de desarrollar obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.
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El dato clave: vivir más y con mejor calidad
Uno de los puntos más relevantes del estudio es que quienes seguían este patrón de alimentación tenían hasta el doble de probabilidades de envejecer de forma saludable, es decir, llegar a los 70 años o más sin enfermedades crónicas, con buena salud cognitiva e independencia física.
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Por qué una dieta basada en plantas es clave
Kraselnik explica que los alimentos de origen vegetal tienen una combinación ideal de nutrientes: “Son ricos en fibra, vitamina C, magnesio, potasio, grasas insaturadas y compuestos antioxidantes, y además tienen baja densidad calórica”.
Esto los convierte en aliados fundamentales para la salud cardiometabólica y la prevención de enfermedades.
¿Dieta basada en plantas es lo mismo que vegetariana?
No necesariamente. El especialista aclara que no implica eliminar por completo los alimentos de origen animal.
De hecho, en personas mayores, el consumo moderado de lácteos y pescado puede ser beneficioso, ya que aportan proteínas, calcio y energía, ayudando a preservar la masa muscular y ósea.
Una alerta para Argentina
Este tipo de evidencia cobra especial relevancia a nivel local. Según datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, 7 de cada 10 argentinos no consumieron ni una fruta o verdura fresca en los últimos tres meses, lo que refleja un patrón alimentario alejado de estas recomendaciones.
Más allá de vivir más, vivir mejor
Aunque en redes sociales suelen circular dietas extremas o modas alimentarias, la evidencia científica es clara: los patrones de alimentación basados en plantas son los que más favorecen la longevidad.
Como concluye Kraselnik, no se trata solo de sumar años a la vida, sino de que esos años se vivan con salud, autonomía y bienestar.
Asesoró Ariel Kraselnik, Médico cardiólogo, MN nacional 149.924 / MN provincial 26.170. Prevención, nutrición, y medicina del estilo de vida. “Nutrición Basada en Plantas. Salud, ética y soberanía alimentaria” de la Univ. Nac. De Rosario.



