La moda sostenible tuvo un lugar protagonista en la 67° edición de Argentina Fashion Week con la Pasarela Institucional de AMSOAR (Asociación Moda Sostenible Argentina), una propuesta que reunió a diseñadores, artesanos y proyectos que trabajan sobre una nueva manera de crear.
Con producción de Argentina Fashion Week, a cargo de Héctor Vidal Rivas y Gustavo Cersócimo, y curaduría de Ale Gougy, la pasarela puso en escena distintas maneras de entender la sostenibilidad: desde la recuperación de textiles y el upcycling hasta la preservación de técnicas artesanales, el uso de tintes naturales y la puesta en valor de identidades culturales.
La propuesta mostró que hablar de moda sostenible también es hablar de oficio, territorio, memoria y creatividad. Cada colección encontró una manera diferente de transformar materiales, técnicas y saberes en piezas contemporáneas.
Mercado Artesanal de La Pampa: el arte de tejer identidad

Con La Pampa Teje, el Mercado Artesanal de La Pampa llevó a la pasarela el trabajo de tejedoras y artesanas de la provincia.

La colección reúne ponchos y medias mantas realizados artesanalmente en lana de oveja y mediante telar tradicional. Los colores surgen de tinturas naturales obtenidas de plantas autóctonas, junto con anilinas.

Las tramas y los tonos se convierten así en una expresión de la identidad pampeana y de un saber hacer que se transmite a través de las generaciones.



UME: materiales naturales y el color que nace del índigo

La diseñadora Ana Cho presentó Prana, una colección realizada íntegramente con materiales naturales.

Uno de sus protagonistas es el índigo natural, un tinte que revela su color al entrar en contacto con el aire después del baño. A esto se suman técnicas como degradé, batik y shibori, además de bordados realizados a mano con hilos de algodón peruano.

Cada pieza es trabajada artesanalmente, reforzando la idea de una moda donde el proceso también forma parte del valor del diseño.



CAMOM: cuando el denim recuperado se transforma en algo nuevo

La propuesta Universos en Trama, de Camila Mombreani, profundizó la identidad experimental y de upcycling de CAMOM.

La marca trabaja principalmente con denim recuperado, además de camisas, puntillas y otros textiles que son intervenidos y entrelazados para crear nuevas superficies.

El resultado combina sensualidad, experimentación y diseño contemporáneo para demostrar que un material preexistente puede encontrar una nueva vida y convertirse en una pieza única.



Candela Del Campo: una colección sobre la libertad de las mujeres

Libres… pero no tanto! parte de una contradicción: la idea de que una mujer puede mostrarse y destacarse, pero hasta cierto límite.

Candela Del Campo transforma esa tensión en una propuesta que invita a mirarnos entre mujeres con menos juicio y más admiración.

El concepto plantea una idea sencilla pero potente: la libertad también implica permitir que otra mujer brille, se destaque y rompa sus propios moldes.



One Seed: diseño infantil para cuidar la piel y el planeta

La colección de Pamela Borsani propone unir moda, bienestar y conciencia ambiental.

Bajo el concepto Cuidamos la piel y el planeta al mismo tiempo, las prendas están confeccionadas en algodón Pima orgánico peruano certificado, especialmente desarrollado para pieles atópicas o sensibles.

La propuesta pone el foco tanto en el bienestar de quien usa la prenda como en la elección de materiales de origen natural y certificados.



Julieta Ganum: el saber ancestral de las randas tucumanas

Warmi, que significa “mujer” en quechua, recupera una de las expresiones artesanales más características de Tucumán: las randas tejidas por artesanas de la provincia.

Julieta Ganum trabaja con hilados y tejidos realizados a crochet, ensamblando diferentes encajes y piezas de manera manual.

El resultado pone en valor un conocimiento artesanal tradicional y lo lleva hacia una propuesta de diseño contemporáneo.



Thomas Kiss: la naturaleza invade el cuerpo

Biophilia, de Thomas Acuña, explora la relación entre vida y decadencia.

La colección imagina una naturaleza que invade, transforma y reclama el cuerpo humano. Para construir ese universo utiliza capas textiles, látex y materiales reciclados, intervenidos artesanalmente con pigmentos y pátinas.

Una propuesta experimental que lleva la sostenibilidad hacia un territorio más conceptual y oscuro.



SIANAYUKI: del dolor al renacer

La colección Alas, de Luciana Nieva, trabaja sobre una idea de transformación: el dolor como parte de un proceso que puede llevar al renacer.

Todos los procesos de diseño y construcción son realizados por la propia autora, que trabaja con especial atención en la calidad y la prolijidad.

La geometría y las formas construyen prendas con identidad propia, dentro de una propuesta que también apuesta por la transparencia y el comercio justo.



HICUSTO: desarmar para volver a construir

Con Fragmentos, Manuela Rodríguez propone mirar de otra manera aquello que parece roto.

La colección parte de la idea de que lo fragmentado no necesariamente está perdido, sino que puede ser desarmado para encontrar una nueva forma.

La reconstrucción se convierte así en el eje del diseño y abre nuevas posibilidades a partir de elementos que ya conocemos.



Alma de Linaje: materiales que cuentan una historia

Legados de mi tierra, de Gabriela Hernández, pone en diálogo materiales, tradición y diseño contemporáneo.

La propuesta utiliza cuero y chaguar, recuperando materiales y saberes vinculados con la identidad artesanal y territorial.


El foco está puesto en el valor de los conocimientos transmitidos de generación en generación y en su capacidad de encontrar nuevas formas dentro de la moda actual.


Cosecha Vintage: “No me tires, soy el futuro”

Una de las propuestas más conceptuales de la pasarela fue No me tires. Soy el futuro., de Alejandra Gougy para Cosecha Vintage.

La instalación plantea una pregunta directa a la industria: ¿qué pasa con aquello que descartamos?

La colección incorpora piezas realizadas con descartes de medias de nylon, residuos textiles y Requecho. Los tocados y carteras fueron desarrollados mediante la técnica de Requecho, en colaboración con el proyecto que procesa residuos textiles poscorte y los transforma en ladrillos textiles.

Así, el descarte deja de ser el final de una prenda para convertirse en el comienzo de una nueva posibilidad de diseño.

Casa de Catamarca: la tradición textil llega a la pasarela

Como participación especial, Casa de Catamarca, representación oficial del Gobierno de la Provincia, presentó una selección que puso en valor el trabajo de las artesanas y la tradición textil de la provincia.

La propuesta estuvo representada por Rosa Alancay, artesana oriunda de Belén y responsable del área de artesanías y textiles de Catamarca.

Entre las piezas se presentaron ponchos y ruanas confeccionados en lana de oveja y alpaca, algunos con bordados realizados a mano y otros con diseños tradicionales como el damero con peinecillo, guardas de ocho calles y composiciones inspiradas en la identidad provincial.



Una pasarela que mira hacia el futuro sin dejar atrás la historia
La Pasarela AMSOAR dejó una idea clara dentro de Argentina Fashion Week: la moda sostenible puede tener muchas formas.
Puede ser recuperar un textil, conservar una técnica ancestral, trabajar con materiales naturales, reutilizar un descarte o convertir una tradición territorial en una propuesta contemporánea.
Todas las colecciones compartieron, desde lenguajes muy diferentes, una misma mirada: crear pensando en lo que tenemos, en lo que podemos recuperar y en los saberes que vale la pena conservar.


