Este lunes se llevó a cabo en Nueva York la esperada premiere de “El diablo viste a la moda 2”, la secuela de una de las películas más emblemáticas del mundo fashion, que llegará a los cines argentinos el próximo 30 de abril.
Entre las celebridades presentes, Emily Blunt fue una de las figuras más destacadas de la noche con un look que combinó delicadeza, volumen y una impronta de alta costura.

Para la ocasión, la actriz eligió un vestido de Schiaparelli en tono nude con detalles en degradé que aportaron profundidad y textura.
El diseño presentaba un corset estructurado con aplicaciones que simulaban plumas o pinceladas, generando un efecto visual único y sofisticado. En el centro del escote, un detalle circular con volumen funcionó como foco principal del conjunto.

La falda, de tul en capas, se desplegaba en múltiples volados con una caída asimétrica que sumaba movimiento y dramatismo al look, evocando una estética romántica pero con un giro contemporáneo.
Detalles beauty y accesorios que completaron el look
Emily Blunt llevó el cabello recogido en un peinado pulido que dejó el protagonismo absoluto al vestido. El maquillaje, con labios rojos intensos y piel luminosa, aportó contraste y sofisticación.
En cuanto a los accesorios, optó por piezas delicadas: un collar tipo gargantilla, pulseras y anillos sutiles que acompañaron sin competir con la fuerza del diseño.

El estilismo se completó con sandalias en tono nude, casi imperceptibles, que ayudaron a estilizar la figura y mantener la armonía del conjunto.
El look de Emily Blunt reafirma la esencia de Schiaparelli: piezas que se ubican entre la moda y el arte. Con este diseño, la actriz logró destacarse sin recurrir a excesos, apostando por una silueta impactante pero equilibrada.
Su elección no solo dialoga con las tendencias actuales de la alfombra roja, donde el volumen y las texturas son protagonistas, sino que también refuerza su lugar como referente de estilo.




