El MALBA fue el escenario elegido por la anfitriona Elina Constantini para el pre-estreno más esperado de la temporada: "El Diablo Viste a la Moda 2". El ambiente era puro fashionismo, con una impactante escultura gigante de un zapato de taco rojo como el fondo perfecto para la alfombra roja, un guiño directo a la icónica película y la escultura del zapato de tacón rojo de la película original. Entre tantas figuras destacadas, Stephanie Demner fue una de las más elogiadas de la noche.
La influencer y empresaria llegó al evento con un glamour total, personificando el espíritu de una verdadera estrella de alfombra roja. Su elección no solo fue audaz, sino que también demostró, una vez más, por qué es una referente de estilo en la escena local.

El "mega vestido" de Camila Romano: puro drama y sofisticación
Para esta noche tan especial, Stephy optó por una pieza de alta costura que no dejó a nadie indiferente. Lució un mega vestido de la diseñadora argentina Camila Romano. La pieza, un diseño strapless en un vibrante raso rojo, cautivó a todos con su imponente silueta.

El cuerpo ceñido, con detalles de panelado vertical que acentuaban su figura, daba paso a una falda voluminosa con una caída dramática que barría la alfombra roja, creando una silueta clásica y sofisticada de princesa de alfombra roja pero con un toque moderno y atrevido.

Detalles que enamoran: frutillas de Swarovski y beauty look sutil
El toque de distinción lo aportaron sus accesorios. Stephy completó el look con joyas de la prestigiosa marca Swarovski. Llevaba un delicado collar de cadena dorada con un colgante en forma de frutilla brillante, y un anillo a juego en su dedo anular derecho. Estas piezas añadieron un guiño divertido y pop al conjunto, equilibrando la opulencia del vestido con una dulzura inesperada.

Para el beauty look, la influencer apostó por la elegancia sutil, dejando que el vestido y las joyas fueran los protagonistas. Su pelo fue peinado en una colita baja, tirante en la parte superior, con unos sutiles y delicados mechones sueltos enmarcando su cara de manera muy natural, aportando suavidad al recogido.

El maquillaje fue perfecto: labios rojos a juego con el vestido, ojos ahumados suaves y una piel radiante que proyectaba una luz total.

