Llegás a casa, el tiempo vuela y necesitás resolver una comida que sea rica, que le guste a todos y que no te complique la vida. Abrís la alacena, ves una lata de atún; abrís el cajón de las verduras y ahí están las papas. Esa combinación, que parece tan simple, es la base de un plato que siempre sale bien y que te salva cualquier día de la semana.
El aroma de la papa recién cocida mezclado con el perejil fresco y el toque dorado de la sartén crea una escena de cocina real, de esas que reconfortan. Estas tortitas son livianas y tienen ese equilibrio ideal entre lo crocante de la superficie y un interior cremoso que se deshace en la boca.
Ingredientes
- 4 papas medianas
- 1 lata de atún escurrido (140 a 170 g)
- 1 zanahoria mediana rallada
- 3 cucharadas de perejil fresco picado
- 1 huevo
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 2 a 4 cucharadas de harina de trigo o pan rallado (solo si la mezcla lo necesita)
- 2 a 3 cucharadas de aceite para dorar
Preparación paso a paso
- Paso 1: Empezá pelando las papas. Cortalas en trozos y cocinalas en agua con un poco de sal hasta que estén bien tiernas. El punto justo es cuando el tenedor entra sin resistencia.
- Paso 2: Una vez listas, escurrí muy bien el agua (este paso es clave para la consistencia). Aplastalas hasta lograr un puré espeso y uniforme. Dejalo reposar unos minutos para que evapore el exceso de humedad antes de seguir.
- Paso 3: En un bol grande, integrá el puré con el atún bien escurrido, la zanahoria rallada, el perejil, el huevo, la sal y la pimienta. Mezclá todo hasta que la masa sea homogénea.
- Paso 4: Si notás que la preparación quedó un poco blanda, sumá las cucharadas de harina o pan rallado de a poco. La idea es que la textura sea suave, pero que te permita manipularla sin que se te pegue a los dedos.
- Paso 5: Tomá porciones con las manos, armá bolitas y aplastalas apenas para darles esa forma clásica de tortita gruesa.
- Paso 6: Calentá una sartén con un chorrito de aceite a fuego medio. Cocinalas unos 3 o 4 minutos por lado. Buscamos ese color bronceado que las hace irresistibles.
- Paso 7: Al retirarlas, dejalas un segundo sobre papel absorbente y servilas calentitas.
Tips y variaciones
Para que no se te desarmen nunca, el gran secreto es el drenaje: asegurate de que el atún no tenga nada de líquido y que el puré esté lo más seco posible. Si buscás una variante, podés sumarles un corazón de queso para que, al morderlas, el centro sea todavía más cremoso.
Receta y foto: IG (recetasaabuela)


