Torta saludable de ricota y limón: ideal para una merienda proteica
 

Torta proteica de ricota y limón: la receta ideal para una merienda equilibrada y llena de sabor

Torta proteica de ricota y limón: la receta ideal para una merienda equilibrada y llena de sabor
Con una textura húmeda y el perfume inconfundible de los cítricos, esta preparación se resuelve en pocos minutos. Es la opción perfecta para quienes buscan un bocado dulce, práctico y con ingredientes que aportan energía de la buena.

Abrís la heladera, encontrás ese pote de ricota y te dan ganas de algo rico para acompañar el mate o el café de la tarde. No hace falta complicarse con preparaciones eternas: esta torta rústica de ricota y limón es la respuesta. El aroma que invade la cocina mientras está en el horno ya te anticipa lo que viene: un postre suave, aireado y con ese equilibrio justo entre la cremosidad del yogur y el toque vibrante del limón.

Es una de esas recetas que te salvan porque, además de ser deliciosa, se adapta a tu ritmo. Te contamos cómo prepararla para que te quede impecable en el primer intento.

Ingredientes

  • 1 taza de ricota descremada.
  • 3 huevos.
  • 1/2 taza de harina de almendras.
  • 1/2 taza de proteína de vainilla en polvo.
  • 1/4 taza de yogur griego.
  • Ralladura y jugo de 1 limón.
  • 1 cucharadita de polvo de hornear.
  • Stevia a gusto.

Preparación paso a paso

Paso 1: La mezcla base En un bol amplio, colocá la ricota junto con los huevos y el yogur griego. Mezclá bien hasta que notes que la textura empieza a volverse cremosa. Sumá la ralladura y el jugo de limón para que todo ese perfume empiece a integrarse.

Paso 2: Incorporar los secos Agregá la harina de almendras, la proteína de vainilla y el polvo de hornear. Endulzá con stevia a tu gusto. El secreto acá es integrar todo con movimientos suaves hasta obtener una masa uniforme; vas a ver que el color se vuelve suave y la consistencia es bien tentadora.

Paso 3: Al horno Prepará un molde de aproximadamente 16 x 16 cm con un poco de rocío vegetal. Volcá la mezcla y emparejá la superficie. Llevá a un horno precalentado a 180°C por unos 15 a 20 minutos. El punto justo es cuando la superficie se ve firme y apenas dorada.

Tips y variaciones

  • Opción sin proteína: Si no tenés proteína en polvo en casa, no te preocupes. Podés reemplazar esa media taza por más harina de almendras y sumar un chorrito de esencia de vainilla para mantener ese aroma dulce.
  • El toque final: Una vez que esté fría, podés servirla con unos frutos rojos frescos por encima y un hilo de miel. El contraste de la acidez de los frutos con la suavidad de la ricota es, sencillamente, increíble.

Receta y foto: IG (laramathe)

 
 

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