El mundo del espectáculo argentino está de luto. María Rosa Fugazot murió a los 83 años y la noticia generó una profunda conmoción entre colegas, amigos y seguidores de una artista que dedicó prácticamente toda su vida a los escenarios.
Según confirmaron fuentes policiales, la actriz fue encontrada sin vida en el departamento donde residía, ubicado sobre la calle Güemes al 4700, en el barrio porteño de Palermo.
El hecho fue reportado luego de un llamado que alertó sobre una persona descompensada. Personal de la Comisaría Vecinal 14 A de la Policía de la Ciudad y médicos del SAME se presentaron en el lugar. Fueron estos últimos quienes constataron el fallecimiento de la actriz.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 12, a cargo del fiscal Martín Parrando, que dispuso actuaciones para determinar las causales de muerte.
Una vida dedicada al arte
Nacida el 20 de diciembre de 1942, María Rosa Fugazot construyó una carrera de casi siete décadas en el mundo del espectáculo.
Su vínculo con el teatro comenzó cuando apenas tenía 15 años y desde entonces nunca se alejó de los escenarios. Participó en innumerables producciones que la convirtieron en una figura querida y respetada dentro del ambiente artístico.
Entre las obras que integró se encuentran clásicos como El jardín de los cerezos, Espíritu travieso, La pulga en la oreja, Locos de verano, Así es la vida, No hay que llorar, Los muchachos de antes no usaban gomina, Nenucha, la envenenadora de Montserrat y Chicago, entre muchas otras.
Su paso por el cine y la televisión
Además de su extensa trayectoria teatral, Fugazot desarrolló una destacada carrera en cine y televisión.
En la pantalla grande participó de películas populares como Los superagentes contra los fantasmas, El rey de los exhortos, Mi novia el..., Los caballeros de la cama redonda y Las locas del conventillo.
En televisión fue parte de exitosas ficciones como Los Roldán, Kachorra, Amas de casa desesperadas, El puntero, Sos mi hombre, Tiempo final, Culpables, Durmiendo con mi jefe, B&B y, más recientemente, Simona, Otros pecados y Nada.
Su versatilidad y talento le permitieron mantenerse vigente durante décadas y ganarse el cariño de varias generaciones de espectadores.
Seguía trabajando sobre el escenario
A pesar de su extensa trayectoria, María Rosa Fugazot nunca pensó en retirarse. Hasta hace pocas semanas continuaba haciendo lo que más amaba: actuar.
Cada semana subía al escenario del Teatro Picadilly para protagonizar la comedia Viejas Chorras, junto a Divina Gloria, Cristina Maresca y Cristina Tejedor.
Ese contacto permanente con el público fue una constante en su carrera y una de las razones por las que siguió trabajando hasta los últimos años de su vida.
Un año marcado por el dolor tras la muerte de René Bertrand
La partida de la actriz se produce además en un momento especialmente sensible para su familia.
Hace menos de un año, María Rosa enfrentó uno de los golpes más duros de su vida: la muerte de su hijo, el actor y director René Bertrand, una pérdida que, según habían contado personas cercanas, le resultó muy difícil de sobrellevar.
Hoy, familiares, colegas y admiradores despiden a una artista entrañable que dejó una huella imborrable en el teatro, el cine y la televisión argentina.
Con su talento, carisma y pasión por el oficio, María Rosa Fugazot se convirtió en una de esas actrices que forman parte de la historia grande del espectáculo nacional.


