El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat tuvo una celebración con sello propio. En Casa Carlos, una antigua casona de San Telmo, la pareja reunió a familiares y amigos en una fiesta en la que hubo una imponente torta de nueve pisos, cámaras analógicas para capturar momentos espontáneos y un menú con clásicos de la gastronomía argentina.
La música también tuvo su lugar, con la presentación de Miranda! y tandas de baile que se extendieron hasta la madrugada.

La torta de nueve pisos que creó Damián Betular
Uno de los detalles que más llamó la atención fue la torta de casamiento, creada por Damián Betular. El propio pastelero llegó hasta el lugar en una camioneta para entregar su trabajo: una imponente estructura blanca de nueve pisos, con texturas, volados y delicados detalles en tonos rosa pastel.

La torta se convirtió en uno de los elementos más llamativos de la celebración, tanto por sus dimensiones como por su diseño, que combinó una estética clásica con detalles románticos.

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Cámaras analógicas para que los invitados registraran la fiesta
Entre las propuestas originales de la celebración estuvo el regalo que recibieron los invitados: cámaras analógicas descartables acompañadas por una tarjeta personalizada. El uso de celulares estaba prohibido dentro de la fiesta.
“¡Una cámara para vos! Te elegimos para que nos ayudes a capturar todos los momentos divertidos de esta fiesta”, decía el mensaje. La tarjeta incluía algunas indicaciones para usarlas, como encender el flash antes de cada foto, y recordaba que cada cámara tenía capacidad para 27 tomas.

Una vez terminado el rollo, los invitados debían entregar la cámara en el guardarropa. La consigna final era breve y directa: “A darlo todo”.
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La idea era que los propios asistentes se convirtieran en fotógrafos de la celebración y registraran, desde su mirada, escenas espontáneas de una noche compartida con los afectos.
Un menú con clásicos de la cocina argentina
Lejos de apostar por un menú sofisticado o una propuesta gastronómica de autor, Lali y Pedro eligieron sabores tradicionales para compartir con sus invitados.
La recepción incluyó una clásica picada argentina, mientras que para el plato principal hubo asado y milanesas con puré. Una selección bien local, con platos reconocibles y populares, que acompañó el espíritu distendido de la fiesta.


Como broche dulce, llegó la torta de boda confeccionada por Betular, que coronó el menú de la noche.
Miranda! puso música a la celebración
La música fue otro de los grandes ejes de la fiesta. Uno de los momentos destacados fue la presentación de Miranda!: Ale Sergi y Juliana Gattas hicieron bailar a los invitados con algunos de los hits más conocidos del grupo, entre ellos “Don” y “Perfecta”.

Después del show, la música siguió con tandas a cargo del DJ. Sonaron canciones de la propia Lali, como “Disciplina”, cumbias clásicas para el carnaval carioca y temas de Gilda, que mantuvieron la pista de baile activa hasta la madrugada.
Una casona de San Telmo y un importante operativo de seguridad
La celebración se realizó en Casa Carlos, una antigua mansión ubicada sobre la calle Carlos Calvo, en el barrio porteño de San Telmo. Desde temprano, la cuadra permaneció cortada al tránsito y delimitada con vallas, mientras se desplegaba un operativo para controlar el ingreso de los invitados.
Los primeros comenzaron a llegar alrededor de las 16. Para acceder al lugar, era necesario estar acreditado y pasar por los controles dispuestos en la entrada, con la colaboración de efectivos de la Policía de la Ciudad.




