El fin de semana suele ser ese momento en el que aparecen más ganas de comer algo dulce, pero no siempre tenemos ganas de preparar una receta complicada.
Este brownie proteico de ricota y chocolate tiene todo para convertirse en un nuevo comodín.
La ricota le aporta humedad y una textura cremosa, mientras que los huevos y el yogur griego ayudan a sumar proteínas. El cacao y el chocolate amargo se encargan del sabor intenso.
¿Otro punto a favor? No lleva harina y la preparación se mezcla prácticamente en un solo recipiente.
Ingredientes para preparar el brownie proteico
Para 8 porciones
- 400 gramos de ricota.
- 3 huevos.
- 150 gramos de yogur griego natural.
- 4 cucharadas de cacao amargo.
- 80 gramos de chocolate amargo.
- 3 cucharadas de leche en polvo descremada.
- 2 cucharadas de miel o endulzante a gusto.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- ½ cucharadita de polvo de hornear.
- 1 pizca de sal.
Para terminar, opcional
- 30 gramos de chocolate amargo picado.
- Nueces.
- Almendras.
- Frutillas o frutos rojos.
Cómo hacer brownie proteico de ricota y chocolate
Paso 1. Precalentá el horno a 170 °C.
Paso 2. Derretí los 80 gramos de chocolate amargo a baño María o en el microondas en intervalos cortos.
Paso 3. Dejalo entibiar.
Paso 4. Colocá la ricota en una procesadora o licuadora.
Paso 5. Agregá el yogur griego y procesá hasta conseguir una crema lisa.
Paso 6. Incorporá los huevos.
Paso 7. Sumá el cacao, la leche en polvo y el endulzante.
Paso 8. Agregá la esencia de vainilla, el polvo de hornear y una pizca de sal.
Paso 9. Incorporá el chocolate derretido.
Paso 10. Procesá o mezclá hasta conseguir una preparación homogénea.
Paso 11. Volcá la mezcla en un molde pequeño cuadrado o rectangular cubierto con papel manteca.
Paso 12. Si querés, distribuí chocolate picado o nueces por encima.
Paso 13. Llevá al horno durante aproximadamente 25 a 30 minutos.
El secreto para que quede bien húmedo
El brownie no debe cocinarse de más.
Cuando lo retires del horno, el centro puede parecer ligeramente húmedo y terminará de tomar consistencia mientras se enfría.
Si esperás hasta que esté completamente seco dentro del horno, perderá esa textura cremosa que buscamos.
La ricota también es fundamental: tiene que estar bien escurrida pero mantenerse suave.
Hay que dejarlo enfriar antes de cortarlo
Sí. Lo ideal es esperar a que llegue a temperatura ambiente y después llevarlo a la heladera durante una o dos horas.
Cuando está frío, el brownie toma más cuerpo y resulta mucho más fácil cortarlo en cuadrados.
Además, el sabor a chocolate se vuelve más intenso.
Cómo hacerlo todavía más proteico
Podés sumar:
- Una clara de huevo adicional.
- Más leche en polvo descremada.
- Yogur griego con alto contenido proteico.
- Queso cottage procesado en reemplazo de parte de la ricota.
- Una cucharada de proteína en polvo sabor chocolate, si habitualmente la consumís.
Si agregás proteína en polvo, no conviene excederse porque podría volver la preparación más seca.
Una versión con corazón de chocolate
Antes de llevar el brownie al horno, colocá pequeños trozos de chocolate amargo distribuidos dentro de la preparación.
Al cortarlo tibio, aparecerán pequeños centros de chocolate fundido.
También podés agregar una cucharadita de mantequilla de maní en distintos puntos y realizar pequeños remolinos con un cuchillo.
Brownie proteico de chocolate y frutillas
Otra combinación que funciona especialmente bien es incorporar frutillas.
Cortalas en pequeños trozos y distribuilas sobre la superficie justo antes de hornear.
El contraste entre la acidez de la fruta y el chocolate hace que el brownie resulte todavía más fresco.
Versión con café
Si te gustan los sabores intensos, disolvé una cucharadita de café instantáneo en una cucharada de agua caliente.
Incorporalo junto con el chocolate.
El café no domina el sabor, pero potencia mucho el cacao.
Qué toppings se pueden agregar
Al momento de servir podés sumar:
- Yogur griego.
- Frutillas.
- Frambuesas.
- Arándanos.
- Nueces.
- Almendras.
- Coco rallado.
- Chocolate amargo.
- Mantequilla de maní.
Una cucharada de yogur griego y algunos frutos rojos alcanzan para convertirlo en un postre mucho más vistoso.
También se puede transformar en un postre individual
Cortá un cuadrado de brownie y servilo con una cucharada generosa de yogur griego por encima.
Terminá con frutos rojos y chocolate rallado.
Así obtenés un postre individual sencillo pero con presentación de restaurante.
Cómo conservarlo
Una vez completamente frío, guardalo dentro de un recipiente hermético en la heladera.
Se conserva aproximadamente entre tres y cuatro días.
De hecho, al día siguiente suele quedar todavía más rico, porque la textura se vuelve más compacta y húmeda.
¿Se puede congelar?
Sí. Cortalo en cuadrados y guardá cada porción separada con papel manteca.
Después colocá todo dentro de un recipiente apto para freezer.
Podés retirar solamente las porciones que necesites y dejarlas descongelar en la heladera.
Un postre chocolatoso para el fin de semana
Húmedo, intenso y preparado con ingredientes simples, este brownie proteico de ricota y chocolate es una alternativa perfecta para cuando aparecen las ganas de algo dulce.
No lleva harina, puede prepararse con anticipación y queda muy bien acompañado con frutas frescas.
Una receta ideal para el fin de semana: proteica, súper chocolatosa, fácil y con esa textura húmeda en el centro que hace difícil quedarse con un solo cuadrado.

