Si querés preparar algo rico y original para Halloween, esta torta de calabaza con frosting de queso crema es una opción ideal para compartir en familia. Tiene una miga húmeda, un sabor suave y una cobertura cremosa que podés decorar con motivos terroríficos para sorprender a los más chicos.
Mirá También

Torta crumble de limón, yogur y arándanos: una receta fácil, esponjosa y con una cubierta crocante
Ingredientes
Para el bizcochuelo de calabaza:
- 300 g de puré de calabaza
- 2 huevos
- ½ cucharadita de sal
- 230 g de harina 0000
- 100 g de azúcar blanca
- 150 g de azúcar rubia
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
- 110 ml de aceite vegetal
Para el frosting:
- 350 g de queso crema
- 50 g de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación
Paso 1: Cociná la calabaza hasta que esté tierna, escurrila bien y pisala hasta obtener un puré liso. Dejalo enfriar antes de incorporarlo a la mezcla.
Paso 2: En un recipiente amplio, colocá el puré de calabaza, los huevos, el aceite y la esencia de vainilla. Agregá el azúcar blanca y la rubia, y mezclá hasta integrar.
Paso 3: Sumá la harina, la sal y el bicarbonato de sodio. Mezclá hasta obtener una preparación homogénea, sin grumos grandes
Paso 4: Volcá la mezcla en un molde previamente enmantecado y enharinado. Cociná en el horno precalentado a 160 °C durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Paso 5: Mientras la torta se enfría, mezclá el queso crema con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta lograr una crema suave.
Paso 6: Cuando el bizcochuelo esté completamente frío, distribuí el frosting por encima. Terminá la decoración con motivos de Halloween y llevá a la mesa.

