La historia de Briel Adams-Wheatley es una de esas que demuestran cómo la resiliencia puede transformar una vida. Nació en Brasil con síndrome de Hanhart, una enfermedad congénita extremadamente poco frecuente que provocó que llegara al mundo sin brazos ni piernas.
Años después fue adoptada por una familia de Utah, Estados Unidos, y hoy es una reconocida influencer de belleza, maquilladora, activista por la inclusión y una de las creadoras de contenido más inspiradoras de TikTok e Instagram.
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Con millones de reproducciones en sus videos, Briel utiliza las redes sociales para hablar sobre discapacidad, identidad de género y autoestima, siempre desde una mirada auténtica y positiva.
Poco después de su nacimiento, los médicos informaron a su madre biológica que la bebé tenía síndrome de Hanhart. La mujer, que ya tenía otros tres hijos y atravesaba una compleja situación económica y familiar, decidió darla en adopción.
Su historia tuvo repercusión internacional y una familia estadounidense, que ya tenía 13 hijos, decidió adoptarla. Desde muy chica, sus padres fomentaron su autonomía.

"Mi familia me inculcó la independencia desde muy chica y eso es algo que agradezco hoy en día", recordó. Los médicos concluyeron que no existía una forma viable de colocarle prótesis, por lo que aprendió a desarrollar todas sus actividades cotidianas sin ellas.
Durante la escuela primaria sufrió constantes episodios de bullying. Muchas veces quedó excluida de actividades sociales y no era invitada a los cumpleaños de sus compañeros. Todo comenzó a cambiar cuando, en séptimo grado, decidió presentarse al concurso de talentos de su escuela.
"Simplemente me puse a bailar porque necesitaba demostrarles a mis compañeros que yo no era solo 'la chica en silla de ruedas'", recordó. A partir de ese momento se incorporó al equipo de danza y comenzó a crear sus propias coreografías.
El maquillaje cambió la vida de Briel Adams-Wheatley
Mientras participaba de espectáculos escolares descubrió otra de sus grandes pasiones: el maquillaje.
Convenció a sus padres de comprarle sus primeros productos y aprendió sola a maquillarse, adaptando cada movimiento a sus posibilidades. Sin imaginarlo, esa habilidad terminaría convirtiéndose en su profesión.
Durante la pandemia comenzó a compartir videos de automaquillaje en redes sociales. Al principio grababa únicamente desde la cintura hacia arriba. "Me grabé solo desde la cintura para arriba y tuve mucho éxito, pero en los comentarios todos preguntaban por qué no usaba las manos", contó.
Entonces tomó una decisión que cambiaría su vida: mostrarse tal como era. Cambió su nombre de usuario a "No Limbs" ("Sin extremidades") y publicó un video en el que enfrentó uno de sus mayores temores.
"No siempre me sentí preparada para mostrar que nací sin brazos ni piernas", reconoció. Ese contenido se volvió viral y marcó el comienzo de una comunidad que hoy la sigue por su talento, su personalidad y su mensaje de inclusión.
La transición de Briel Adams-Wheatley y el apoyo de su esposo
En 2020 conoció a Adam a través de Tinder. Poco tiempo después comenzaron una relación que se fortaleció cuando Briel decidió iniciar su transición de género.
Según contó, él la acompañó desde el primer momento. En 2023 hizo pública su identidad como mujer trans.

"Cuando publiqué un video sobre mi identidad de género sentí que al fin podía respirar porque ahora el mundo puede ver quién soy de verdad", expresó. Además, explicó que uno de sus principales objetivos es cambiar la forma en que muchas personas perciben la discapacidad.
"Muchas veces la gente me trata con pena, como si no entendiera lo que me pasa. Dan por sentado que tengo una discapacidad mental hasta que hablan conmigo", reflexionó. Para ella, las redes sociales son una herramienta para demostrar que una discapacidad física no define las capacidades de una persona.
Hoy Briel Adams-Wheatley continúa creando contenido sobre maquillaje, inclusión y diversidad para millones de seguidores alrededor del mundo. Entre sus próximos objetivos está convertirse en la imagen de una marca de cosméticos, escribir un libro antes de cumplir 30 años y celebrar la renovación de sus votos matrimoniales junto a Adam.
Con una frase resume la filosofía que guía su vida: "La gente te va a querer o a odiar, pero eso no tiene por qué definirte. Vos decidís qué te define".




