Preparar pizza casera con una masa diferente es una buena manera de sumar variedad al menú. Esta versión lleva harina de avena y copos finos sin TACC, no contiene harina de trigo y queda con una textura húmeda y esponjosa. Además, se prepara en dos pizzas medianas y tiene una cobertura abundante de mozzarella, queso gouda, jamón cocido y morrones.
La receta fue compartida por la cuenta de Instagram de La Chef Lapin, que mostró cómo hacer una pizza sin gluten con ingredientes sencillos y un paso a paso que permite lograr una masa tierna, sin necesidad de agregar harina de más.
Un detalle importante para que la preparación sea apta para personas celíacas es utilizar avena y todos los ingredientes certificados sin gluten, y evitar la contaminación cruzada durante la elaboración.
Pizza de avena sin gluten: ingredientes
Para la masa:
- 400 g de harina de avena certificada sin gluten
- 50 g de copos de avena finos certificados sin gluten
- 1 sobre de levadura seca (10 g)
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharada de harina de avena para activar la levadura
- 380 ml de agua tibia, aproximadamente
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
Para la salsa:
- 1 taza de tomate cubeteado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Condimento para pizza o ají molido, a gusto
- Sal, a gusto
Para cubrir:
- 250 g de mozzarella
- 200 g de queso gouda rallado
- 200 g de jamón cocido
- 1 lata de morrones, escurridos y cortados en tiras

Cómo preparar pizza de avena paso a paso
- Activar la levadura. Colocar la levadura seca en un recipiente junto con el azúcar, 80 ml del agua tibia y una cucharada de harina de avena. Mezclar y dejar reposar unos minutos, hasta que comience a formar espuma.
- Preparar la masa. En un bowl amplio, mezclar la harina y los copos de avena. Hacer un hueco en el centro y sumar la levadura activada, el aceite de oliva, la sal y el resto del agua tibia de a poco. Integrar hasta obtener una preparación tierna y ligeramente pegajosa.
- Dejar levar. Tapar el bowl y dejar descansar la masa durante una hora, hasta que aumente su volumen.
- Dar forma a las pizzas. Dividir la masa en dos partes y distribuirlas con las manos aceitadas sobre dos pizzeras. Extenderlas con cuidado y dejar los bordes un poco más altos.
- Preparar la salsa. Mezclar el tomate cubeteado con el aceite de oliva, la sal y los condimentos elegidos. Repartir la salsa sobre las dos masas.
- Hacer una precocción. Llevar las pizzas a horno fuerte, precalentado a 220 °C, durante 10 a 12 minutos.
- Agregar los quesos. Retirar las pizzas, distribuir la mozzarella y el gouda rallado y volver a llevar al horno hasta que los quesos estén bien fundidos.
- Terminar y servir. Una vez fuera del horno, agregar el jamón cocido y las tiras de morrón. Servir calientes.

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El secreto de esta receta está en respetar la textura de la masa: debe quedar tierna y algo pegajosa antes del levado. Por eso, conviene no agregar harina de más, ya que podría endurecerse. Con estas cantidades se obtienen dos pizzas medianas, ideales para compartir en una comida familiar.


