Hay recetas que funcionan siempre y la tarta de manzana es una de ellas. Es simple, tiene ese sabor casero que recuerda a las meriendas de la infancia y permite resolver un postre o una merienda con ingredientes que suelen estar en casa.
Esta versión invertida suma un detalle especial: las manzanas quedan en la parte superior, caramelizadas y doradas, mientras que la masa resulta suave y húmeda.
Además, no necesitás técnicas complicadas ni demasiados ingredientes. Solo unos minutos de preparación y un rato de horno.
Mirá También

Trufas antiinflamatorias de manzana, avena y chocolate: una opción tentadora y suave para la merienda
Ingredientes
- 3 manzanas
- 2 huevos
- 1 taza de harina leudante
- ½ taza de azúcar
- ½ taza de leche
- 2 cucharadas de manteca
- Canela, opcional
Preparación
- Pelá las manzanas y cortalas en láminas finas.
- Derretí la manteca en una sartén o fuente apta para horno y acomodá las manzanas encima.
- Batí los huevos con el azúcar y la leche. Incorporá la harina y mezclá hasta obtener una preparación homogénea.
- Volcá la mezcla sobre las manzanas y llevá a horno precalentado a 180 °C.
- Cociná durante unos 30-35 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
- Dejá entibiar y desmoldá dando vuelta la preparación para que las manzanas queden arriba.
El secreto para que quede todavía más rica
Podés servir esta tarta de manzana tibia, sola o acompañada con una cucharada de crema, yogur natural o una bocha de helado de vainilla.
Es una de esas recetas que no necesitan demasiados ingredientes para convertirse en una merienda especial. Fácil, casera y con manzanas como protagonistas: una combinación que nunca pasa de moda.

