María Camila Potosí estaba a pocas semanas de convertirse en mamá. Tenía 21 años, cursaba el octavo mes de embarazo y preparaba la llegada de una niña que, según su familia, debía nacer el próximo 12 de agosto.
El 16 de julio salió de la casa de su cuñada, en el suroccidente de Cali, para confirmar una cita relacionada con uno de sus últimos controles prenatales. Ese trámite cotidiano, uno más dentro de la espera ansiosa por conocer a su hija, fue el último rastro que dejó con vida.
Cuatro días después, su cuerpo fue encontrado cerca del río Meléndez, en la zona de La Buitrera. Presentaba heridas y señales de violencia. Pero cuando su familia comenzó a realizar los trámites posteriores al reconocimiento recibió una información todavía más desconcertante: la bebé que María Camila esperaba no estaba en su vientre.
Desde entonces, la pregunta que atraviesa el dolor de sus seres queridos es tan urgente como desgarradora: ¿dónde está la hija de María Camila?
La última imagen de María Camila con vida
Una cámara de seguridad registró a la joven cuando subía a una motocicleta conducida por otra mujer, alrededor de las cuatro de la tarde del 16 de julio.
María Camila había asistido esa mañana a un control gestacional y luego se había dirigido a la casa de su cuñada. Antes de salir, le escribió para explicarle que debía confirmar una cita médica. Su pareja intentó buscarla más tarde, pero ya no pudo comunicarse con ella y la familia denunció su desaparición.
Las imágenes de aquella tarde se transformaron en una pieza central de la investigación. La mujer que conducía la moto habría conocido a María Camila en un programa de acompañamiento a embarazadas y, según los familiares de la víctima, habría dado diferentes versiones sobre el recorrido que hicieron juntas.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron públicamente una reconstrucción definitiva de lo sucedido durante las horas posteriores.
El hallazgo que convirtió la esperanza en horror
El cuerpo de María Camila fue encontrado el 20 de julio, a orillas del río Meléndez, a pocos kilómetros del lugar donde había sido vista por última vez. La Alcaldía de Cali confirmó que la víctima había sido reportada como desaparecida desde el 16 de julio y rechazó públicamente el crimen.
Su familia supo después que, de acuerdo con la información recibida tras la necropsia, la niña que esperaba no se encontraba en su cuerpo.
Alba Ruby Gómez, mamá de María Camila, contó que ese dato, en medio de una tragedia inimaginable, le abrió una mínima esperanza: que su nieta hubiera logrado sobrevivir.
La Personería de Cali pidió a las autoridades acelerar la investigación y desplegar todos los recursos disponibles para localizar a la recién nacida. El organismo sostuvo que “cada minuto es determinante” y solicitó a la ciudadanía que aporte cualquier dato que pueda contribuir a encontrarla.
Por el momento, no existe una confirmación pública que permita saber si la bebé nació con vida, quién pudo haberla retirado del cuerpo de su mamá ni dónde se encuentra.
Una familia que todavía espera encontrar a la bebé
Antes de desaparecer, María Camila preparaba su baby shower. Su familia sabía que esperaba una niña y se organizaba para recibirla. Había ropa, proyectos y una fecha probable de parto.
Ahora, mientras atraviesan el duelo por la joven, sus seres queridos también reclaman que la búsqueda de la bebé sea tratada como una prioridad.
No quieren que el horror del asesinato oculte otra urgencia: la posibilidad de que la niña se encuentre en manos de terceros y necesite atención médica inmediata.
La Personería Distrital de Cali señaló que el resultado conocido por la familia obliga a “redoblar los esfuerzos institucionales” para esclarecer el crimen y proteger la vida de la recién nacida.
La expareja de la principal sospechosa rompió el silencio
En las últimas horas, Carlos Rincón, expareja de la mujer señalada públicamente como principal sospechosa, difundió un video en el que aseguró que ella se encontraría bajo custodia de la Fiscalía.
Según su relato, él y sus familiares la llevaron ante las autoridades cuando comenzaron a sospechar que podía estar relacionada con la desaparición y el asesinato de María Camila.
Rincón también afirmó que la investigación estaría intentando determinar si participaron otras personas y explicó que decidió hablar después de recibir amenazas contra él y su familia. Además, aseguró que la mujer le había hecho creer que estaba embarazada y que todos se preparaban para recibir a una hija.
Sin embargo, hay una aclaración fundamental: hasta la publicación de esta nota, la Fiscalía General de Colombia no había confirmado oficialmente la detención mencionada por Rincón ni la posible existencia de otros implicados. Su testimonio forma parte de las versiones conocidas, pero no reemplaza la información judicial que todavía permanece bajo reserva.
Un crimen que vuelve a poner en alerta a Cali
El asesinato de María Camila no ocurre de manera aislada. La Personería informó que, hasta el 18 de julio de 2026, se habían registrado 49 mujeres asesinadas en Cali, seis de ellas menores de edad. El organismo reclamó fortalecer las políticas de prevención, protección y acceso efectivo a la Justicia frente a la violencia basada en género.
La investigación deberá establecer si el crimen de María Camila es tipificado judicialmente como feminicidio, cuál fue el motivo, cuántas personas intervinieron y qué sucedió con la bebé.
Mientras tanto, detrás de las hipótesis, las cifras y los procedimientos judiciales, queda una familia atravesada por dos dolores: el de haber perdido a una joven de apenas 21 años y el de no saber dónde está la niña que debía nacer en pocas semanas.
María Camila esperaba conocer el rostro de su hija. Hoy, su mamá y toda una ciudad piden que la encuentren antes de que sea demasiado tarde.

