Cuando Franco Poggio terminó el colegio secundario en su San Juan natal quería ser varias profesiones a la vez, desde veterinario hasta médico y arquitecto. Luego encontró en la psicología una carrera que le gusta y que espera poder retomar más adelante. Mientras tanto la homosexualidad escondida le jugaba malos momentos y también relaciones poco saludables.
Pero su principal sueño era poder ser libre. Y fue en el amor con Lizardo Ponce, con quien lleva dos años, y en sincerarse con el alrededor donde encontró esa paz y seguridad. Y esa seguridad le permitió entrar al reality Gran Hermano y encontrar en el modelaje lo que hoy reconoce como su profesión.
Hoy, Franco Poggio hizo realidad uno de sus mayores anhelos. El influencer y ex participante de Gran Hermano debutó como modelo al incorporarse al staff de Lo Management, la reconocida agencia de Lorena Ceriscioli, que representa a importantes figuras del mundo de la moda. Un nuevo desafío profesional que marca el comienzo de una etapa que soñaba desde hace tiempo.
Franco Poggio, de San Juan a conquistar el mundo

- ¿Quién es Franco Poggio?
- ¡Qué pregunta! Creo que soy un conjunto de todo. Desde que nací hasta ahora me propuse muchas cosas en la vida y la verdad que las fui cumpliendo. O sea, todo lo que me propuse lo fui cumpliendo.
- Si tuvieras que definir hoy tu profesión, ¿cuál o cuáles serían?
- El modelaje.
- Dijiste que entraste a Gran Hermano para ampliar tus redes sociales. ¿Qué más te dejó Gran Hermano?
- Amistades, amistades muy verdaderas. O sea, adentro de la casa uno piensa: bueno, lo conoces hace una semana, dos semanas… pero es todo tan intenso adentro que son como mis hermanos.

- ¿Por Gran Hermano tuviste mucho hate?
- No. ¿Qué me pueden decir? ¿Planta?, otra cosa no me pueden decir.
- Fue el motivo por el que saliste de la casa...
- Claro, porque es una edición muy diferente donde claramente se busca otra cosa que en las otras ediciones. Somos 28 participantes. ¡Un montón!

- ¿Cómo es la vida de Franco Poggio después de Gran Hermano?
- Muy movida. Demasiado movida. Me levanto muy temprano. Siempre me tomo mi tiempo para desayunar, para estar solo. También escribo mucho y, bueno, me levanto con mi novio, mi novio se va a trabajar y de ahí voy a programas, a diferentes programas donde tengo que ir, donde tengo obligaciones. Soy muy estructurado con los contenidos, con las cosas, así que me gusta tener todo en un calendario para saber qué tengo que hacer en el día. Soy de Virgo.
- Sos de Virgo, sos muy ordenado.
- Muy ordenado.

- Gran Hermano te dio fama.
- Sí.
- ¿Cómo te manejas con esa fama?
- Muy bien, ¿sabes qué? mejor de lo que pensé.

- ¿Por qué?
- Porque pensé que me iba a afectar mucho. Más allá de los comentarios que puedo recibir o no puedo recibir, no me afectan. No es algo que me toque.
- Te saco de ese tema y digo, te escapabas de San Juan para venir a Buenos Aires y ser anónimo y de repente, te volviste muy conocido. ¿Qué pasó ahí?¿Cuál fue el click?
- Mira, yo (me) vine de San Juan… En realidad viví en Mendoza un año, estudié abogacía. La verdad que cuando salí de la secundaria mi cabeza era como: bueno ¿qué estudio? Yo quería ser todo, quería ser arquitecto, médico, veterinario, todo, todo. Y me fui de San Juan para Mendoza porque quedaba cerca de mi provincia y dije: no voy a extrañar tanto, mi miedo era extrañar, soy muy familiero. Entonces me fui a Mendoza para escapar de lo que realmente me pasaba que era que me gustaban los chicos. Entonces me di cuenta que Mendoza no era mi lugar. Fue después de pandemia, no me sentía en mi lugar, y la verdad que desde muy chico siempre quise vivir en lugares grandes, en ciudades con edificios, kilombo. Entonces de un día para el otro me levanté y dije ¿qué hago estudiando abogacía? ¿Porqué estoy estudiando abogacía si no me gusta? Me despertaba y me acuerdo que me hacía el mate y decía ¿qué hago estudiando abogacía? Estudiando las leyes...

- ¿Padecías la abogacía?
- Sí, no me gustaba. Entonces, yo que siempre fui a leer mucho y leía muchos libros de autoayuda me dije: che, ¿por qué no estudié psicología? Entonces me inscribí en Mendoza y desde que me inscribí hasta el último año que la hice, que fue antes de entrar al reality, a Gran Hermano, nunca desaprobé un final ni un parcial. Nunca. Tengo en mis planes retomarla de vuelta.
- Vivís en Buenos Aires, viajas a visitar a tu familia ¿cómo te recibe San Juan ahora?
- La verdad que fui muy poquitos días. O sea, muy cálido todo, mis amigos vivieron todos y en el aeropuerto también. Me sorprendió que gente muy grande viera el programa

- ¿Y no te sentís observado cuando vas allá?
- No.
- Cuando vas ¿no te quedas en tu casa, salís?
- Y no. O sea, desde que salí del reality solamente fui tres días a San Juan y la verdad es que estuve más en mi casa porque estuve con mis amigos, con mi familia, todos en mi casa. Sí salí a comprar cosas pero fue tranquilo.

- Con toda esta exposición que venís teniendo desde hace unos meses para acá ¿cómo manejas el ego?
- Re bien. Yo soy una persona muy humilde. O sea, siento que nunca, nunca voy a dejar de ser yo. O sea, mis valores no los voy a intercambiar por nada.
- Pasaste del amor escondido de San Juan a salir con una persona muy mediática. ¿Cómo fue esa transición?
- Yo tuve un primer novio que fue una relación bastante tóxica en San Juan, que la verdad la pasé mal pero no desde la toxicidad como la que se conoce ahora, sino de ignorar, el dejar de lado. Me fui infiel con una chica.

- ¿Te marcó mucho eso?
- Sí, re.
- Estás de novio con Lizardo (Ponce) que es un referente de la comunidad LGBTIQ+ ¿Cómo es este momento ahora que estás expuesto a las 24 horas?
- En Lizardo encontré un refugio. O sea, lo conocí en Mendoza, fue a trabajar y nos encontramos. Y habrá pasado 1 año que no nos vimos más, no tuvimos ningún tipo de contacto, nada, nada, nada, nada. Yo seguí viviendo en Mendoza y él acá. Por ahí me mandaba mensajes, nos hablábamos por mensajes, pero nunca más nos habíamos visto. Me vine a vivir a Buenos Aires, a una residencia con un montón de chicos, o sea, que era como un gran hermano, con un montón de chicos y llegó el día de la Marcha del Orgullo. Entonces, yo estaba negado a ir.

- ¿Por qué?
- Porque nadie sabía.
- Tenías miedo.
- Tenía miedo, nadie sabía, mis amigos no sabían, mi familia no sabía, nadie sabía. Entonces una amiga que le conté que quería ir me dice: vamos, vamos, yo te acompaño. Me acuerdo que me puse unos lentes, una gorra y fui.

- ¿Te camuflaste?
- Me camuflé. Yo dije: llego a aparecer en algún lado, en San Juan… viste que (las imágenes de la marcha) salen en todos lados. Iba con una amiga, mucho calor, demasiado calor. Entonces las carrozas grandes estaban en lados y una amiga (que sabía que había estado con Lizardo) me dice: ¡mira está Lizardo ahí! No lo voy a saludar, estás loca, le dije. Nos fuimos. Desde ese trayecto, que habrán sido 7 horas de ir y venir, cuando estaba yendo a la residencia dije,: che, ¿por qué me sigo acordando de este chico tanto tiempo? Esas 7 horas yo pensaba en él, buscaba la carroza.
Esa misma noche, luego de idas y vueltas, en la casa de un amigo se encontró con Lizardo y desde ese momento no se separaron más.

- ¿Cómo fue salir del closet con alguien? Porque no saliste solo, lo hiciste acompañado de Lizardo en este caso.
- Fue una gran compañía, fue mucho más fácil, mucho más fácil.
- ¿Hubieras pensado que iba a ocurrir esto?
- O sea, ni loco, no había chance que yo hubiese empezado que saliera de esta forma del closet.

- ¿Te molesta que te presenten casi siempre como el novio de Lizardo Ponce?
- Cero. Cero, pero cero cero.
- ¿Alguna vez te sentiste feo?
- ¡Sí! Tuve la autoestima muy baja. Tuve un tiempo la autoestima demasiado baja. Empecé terapia, me criticaba todo y después de mucha terapia y mucha ayuda, muchos libros también, logré seguir adelante.

- ¿Sos vanidoso?
- No, cero.
- ¿Hoy qué lugar ocupa la libertad para vos?
- Muy importante, o sea, me parece que es lo fundamental que toda persona tiene que tener.
- ¿Te sentís libre?
- Muy libre. Ahora puedo decir muy libre.
- ¿Sos feliz?
- Re, increíblemente feliz.

- ¿Qué ves de acá para adelante?
- Muchas cosas porque todo lo que me propuse lo cumplí y tengo muchas cosas por cumplir y sé que lo voy a lograr.
- Es todo, muchas gracias.
Mil gracias. A vos.