La temporada Primavera/Verano 2027 en la Semana de la Moda de Nueva York se desplegó con un ritmo deslumbrante. En medio de un calendario cada vez más ecléctico y cargado de propuestas, las pasarelas neoyorquinas ofrecieron una lectura clara sobre cómo se están reconfigurando las prendas y los estilos individuales.
Mirá También

Máxima Zorreguieta sorprendió con el color estrella que promete conquistar la próxima temporada
Las pasarelas mostraron un abanico de ideas donde la funcionalidad convive con gestos audaces. Desde prendas icónicas que cambian de lugar en el cuerpo hasta paletas cromáticas que van de lo primario a los tonos más delicados, este reporte condensa nueve de las tendencias más vistas en Nueva York que van a marcar el rumbo de la moda.
Anudado a la cintura: el nuevo lugar estratégico
Durante varias temporadas, el recurso preppy por excelencia consistió en llevar suéteres o pañuelos anudados sobre los hombros. Para esta primavera, las pasarelas de Nueva York dieron un giro evidente: sacos de sastrería en Coach, camisas de seda en Cult Gaia, tejidos livianos en Tibi y bufandas con flecos en Heirlome se vieron atados directamente a la cintura de las modelos. Esta reubicación aporta un aire urbano, más relajado y terrenal.

Camisas y sacos abiertos: la ropa interior a la vista
Frente al calor característico de la temporada, la propuesta de los diseñadores neoyorquinos consistió en dejar de lado la estructura rígida de los botones. Blusas, sacos y cárdigans se presentaron abiertos de par en par, dejando al descubierto corpiños de confección cuidada o diseñados a tono con el resto del conjunto. El gesto combina frescura con un toque de audacia contenida.

Colores primarios: el regreso a la paleta básica
Las colecciones volvieron a las bases cromáticas con la presencia destacada de los colores primarios. El rojo, el amarillo y el azul, en sus versiones más puras, recorrieron las pasarelas. Marcas como Tommy Hilfiger y Ralph Lauren los utilizaron para reforzar una estética con guiños a la identidad americana, mientras que firmas como TWP y Sergio Hudson aportaron un matiz lúdico. El tono Azul Luminoso se posicionó como una de las elecciones más repetidas.

Faldas transparentes: la evolución del vestido al aire
La tendencia de las prendas transparentes suma un nuevo capítulo. Las faldas que dejan ver la piel o la ropa interior se consolidan frente a los vestidos translúcidos tradicionales. Combinadas con prendas superiores más estructuradas o conservadoras, como se vio en las colecciones de Calvin Klein, Eckhaus Latta, Brandon Maxwell y Thom Browne, generan un contraste visual sumamente interesante. Otras firmas como Aknvas y Prabal Gurung optaron por llevar el concepto a conjuntos completos.

Bufandas angostas: el detalle fino de inspiración dosmilera
El regreso de las bufandas largas, delgadas y estrictamente decorativas continúa firme para esta primavera. Inspiradas en la estética boho-chic que definió los años 2000, estas piezas livianas funcionan como un accesorio puramente visual que suma textura y movimiento sin aportar abrigo excesivo.

Tono caléndula: el amarillo anaranjado que conquistó la pasarela
El color más recurrente de la temporada neoyorquina fue el caléndula, una variante de amarillo anaranjado que remite a los tonos florales. Desde Ashlyn y Emily Dawn Long hasta firmas consagradas como Carolina Herrera y Michael Kors, este matiz cálido se hizo presente en vestidos, conjuntos y accesorios, afirmándose como uno de los favoritos de la pasarela.

Asimetría en los brazos: una manga sí, una manga no
Una de las propuestas más singulares de la semana tuvo que ver con alterar la simetría tradicional de los hombros y las mangas. Diseños en Collina Strada, Cult Gaia, Rio y 6397 mostraron prendas donde un brazo queda totalmente al descubierto mientras el otro permanece cubierto por completo. Carolina Herrera aplicó una lógica similar en tejidos y cárdigans, jugando con escotes asimétricos y cortes inesperados.

Tonalidad malva: la variante polvorienta del rosa
El rosa sigue teniendo un lugar asegurado en las colecciones, aunque para esta primavera la búsqueda se inclinó hacia matices más apagados y sofisticados. Diversos creadores fusionaron distintas variaciones para llegar a un malva polvoriento y empolvado que aporta suavidad a las prendas de vestir.

Pantalones culotte: la silueta ancha que gana terreno
En la disputa entre los pantalones capri y los culotte, la pasarela de Nueva York volcó su preferencia hacia los cortes anchos e hibridados. Estos pantalones holgados adoptaron múltiples formas: opciones sastreras y pulidas en Fforme y Calvin Klein, volúmenes amplios en Area y Collina Strada, e incluso propuestas con lentejuelas en PatBo.

Esta lectura sobre las pasarelas neoyorquinas confirma que la primavera se perfila con un equilibrio entre la comodidad de las siluetas amplias y la intención de innovar a través de los detalles.

